martes, 4 de febrero de 2014

Discos: 'Pólvora' de Leiva.



No hace ni dos años del día en que aquí hablábamos de Diciembre, el primer disco de Leiva después de Pereza. Un tiempo en el que el flaco de la Alameda de Osuna ha tenido tiempo a hacer una gira por toda España en solitario, otra con Iván Ferreiro y otra más con Loquillo y Ariel Rot. Kilómetros que han servido para consagrar a uno de los más talentosos artistas en lengua castellana y que, sobre todo, han facilitado la llegada de las trece canciones que forman Pólvora, segundo disco de Leiva, que salió a la venta el pasado martes 28 de enero.

El otro día leía en una entrevista que Lino Portela le hacía a Leiva para Rolling Stone que aunque en un principio intentaba inventarse historias, tirar de ‘repertorio sentimental’ ajeno, siempre terminaba poniendo toda la carne en el asador y hablando de sus ‘mierdas’. Al final es lo que nuestra cabeza quiere, seguir la historia del tío que escribió hace años ‘Pienso en aquella tarde’, seguir dibujando esa historia de altibajos y emoción, dibujando un personaje que nosotros mismos, basándonos en las canciones, hemos ido creando a lo largo de los años. Y es que ya deberíais saber que, al final, lo que realmente importa es eso, las canciones.




Las canciones de Pólvora hablan de un adiós que se prolonga en el tiempo, de la eterna despedida de los amores imposibles, de las ganas de volver a empezar y de lo difícil que es dejar marchar. Precisamente, si me gusta tanto este disco es por eso, por la temática de las canciones. No hay nada que me guste más que un disco dedicado a una mujer, por el mero hecho de que es mucho más fácil sentirte identificado. También hay momentos para rendirse a la bella profesión de escribir canciones, ‘Los cantantes’, y para cantar a la traición de los más cercanos en la desgarradora ‘Vertigo’, donde se muestra más sincero que nunca.

Lo que más se agradece de Pólvora es esa sinceridad constante, el dibujo de una personalidad que podría ser, y de hecho es, la de cualquiera de nosotros. Porque todos nosotros también somos unos intensos, también tenemos momentos de incontrolable tristeza donde muchas veces no sabemos a donde ir ni para donde tirar. Nos acordamos muy a menudo de nuestra ‘colmillitos afilados’ y sentimos que quien nos tendría que llorar en nuestra ‘eterna despedida’ está más pendiente de otras cosas. Pólvora somos nosotros, todos los que escuchamos el disco, y por eso lo hemos encumbrado desde el minuto cero, porque cantamos escuchando a Leiva pero lo sentimos siendo nosotros. Nuestros miedos y nuestras esperanzas están reunidas en trece canciones que juntas forman el último disco de Leiva. Sus dos últimos años también son los nuestros, porque los hemos vivido escuchando sus canciones. A mí ya me están pasando cosas nuevas, espero que Leiva se ponga las pilas y dentro de poco esté escribiendo sobre ellas.


Sin más… me despido, besos, saludos, abrazos, desvaríos varios y… cuanto tiempo!

2 comentarios:

  1. Buff, que cantidad de tiempo hacia que no escribías... Ganazas de leerte, y mas con Leiva, DISCAZO donde los haya!!! Un beso grande Javi

    ResponderEliminar
  2. el 7 de marzo tendré la oportunidad de verlo en Jaen... (viniendo a Málaga 7 dias despues, no puedo esperar para verlo!) jajajaja
    y tambien tuve la suerte de haberlo visto con Loquillo y Ariel Rot este verano.... así que voy a ponerme las pilas para saltar, cantar, disfrutar... y emocionarme.
    besitos desde el sur, Eli

    ResponderEliminar