miércoles, 3 de abril de 2013

'Fuimos una delantera mítica'.




Qué difícil es escribir sobre algo que esperaba con tantas ganas desde hace años. Supongo que es por eso por lo que aun no había dicho nada aquí sobre 'Delantera mítica', el nuevo disco de Quique González, a pesar de que ya lleve casi dos meses a la venta. No me quería dejar llevar por el calentón de las primeras escuchas, siempre más influenciadas por el amor a una carrera que por el verdadero regusto que te deja el disco. Si se pudiese, todas las opiniones (la palabra 'crítica' me parece bastante atrevida, yo no sé hacer de eso) deberían escribirse después de varias semanas de escucha, una vez que ya has conducido escuchado el disco, te has subido a un autobús con los auriculares llevándote a otros paisajes y cuando las frases de las canciones ya forman parte de tu imaginario habitual.

Los nervios cuando escuchas un disco que esperas con tantas ganas son muy grandes. ¿Qué pasa si no me gusta? Una vez más, por novena vez, puedo quedarme tranquilo. Es más, después de muchísimas escuchas puedo decir que 'Delantera mítica' tiene magia, que no es solo un buen disco sino que es uno de los mejores discos de Quique, donde repite fórmula de su anterior disco (seguro que a estas alturas ya todos sabéis que se ha grabado en Nashville, con Brad Jones, con casi la totalidad de los músicos de su primer disco...) pero superando con creces al, para mí, no tan duradero en el tiempo 'Daiquiri blues'.

El disco empieza con un tándem insuperable, 'Tenía que decírtelo, la increíble 'La fábrica' y 'Dallas – Memphis', un tema que merece un post entero hablando sobre ella. Este tema, con nombre de partido de la NBA me hace recordar por qué un día, hace ya casi siete años, me enamoré de la música del madrileño, creo que lo resume a la perfección, es esa mezcla de melancolía, de imaginario del rock, de recordar lo que ya no está... Ahí es donde Quique es insuperable, en esos momentos es cuando toca techo y por eso 'Dallas – Memphis' es ya un clásico. 'Tocaba en Autopista y la quería, no podía quejarme de nada...', por favor, creo que no hay forma más bonita de resumir el amor por la música y las mujeres, tenía mi pequeña banda con mis colegas y a mi chica, ¿cómo voy a quejarme de nada?




En '¿Dónde está el dinero?' clama al cielo y se pregunta hacia dónde va esta sociedad, llena de intereses económicos y donde las personas cada vez cuentan más como números que como seres vivos. 'Parece mentira' recuerda a la forma de escribir de 'Tenía que decírtelo', nueva colección de imágenes, emocionante ese 'gol de Iniesta' en mitad del tema. Zahara acompaña a Quique en dos temas, sin tomar nunca protagonismo pero siendo el perfecto y sutil acompañamiento en 'Las chicas son magníficas' y 'Me lo agradecerás', que te sumen en una atmósfera más oscura, más de tierra, está grabado en Nashville pero podría ser Santander el centro de toda esa actividad, huele a norte y a montaña, lo mejor de aquí y lo mejor de allí, esa es la clave para un trabajo bien hecho. 'Viejos capos' nos recuerda que a veces es mejor no conocer a nuestros ídolos porque van a ser igual de imperfectos, raros y, sobre todo, humanos que nosotros y podríamos llevarnos alguna sorpresa.

Los que hemos pasado horas viendo vídeos y documentales de Quique ya conocíamos 'No encuentro a Samuel', aunque nosotros la llamábamos 'Groupies eléctricas', pues ya salía en la película documental sobre la grabación de 'Avería y redención #7'. El aire folk de esta nueva versión la convierte en otro de los grandes temas del disco, volviendo por los derroteros de 'Doble fila', el dormir en los coches, las gafas de Mike, el sentido de la amistad, el 'quizás esto no es lo que soñabas pero no quiero mentirte'... Gran acierto recuperar ese homenaje a Samuel, que ya no está y que los que vimos el documental antes nombrado también conocemos. 'No hagas planes', donde Leiva es partícipe de la letra sirve de perfecto puente para 'Delantera mítica', resumen de lo que es este disco, un canto a la amistad, al honor, al valor de los sentimientos fuertes, a la siempre recurrente melancolía y, por supuesto, a las musas. Quique se guardaba un as en la manga como bonustrack, haciendo una versión de su admirado Dylan, titulada '¿Es tu amor en vano?'.

Al final no ha sido tan complicado escribir sobre este disco, pero creo que es porque Quique nos lo ha puesto muy fácil a todos los que esperamos sus canciones como agua de mayo. 'Delantera mítica' ya se ha convertido para muchos en su compañero de viaje, en una colección de historias que irremediablemente nos van a acompañar durante una gran parte del camino, quedándose muchas de ellas en nuestro particular álbum de fotos, haciéndonos sentir orgullosos de haber depositado nuestra ilusión en esta nueva aventura. Tú no lo sabes, González, pero nos quedan muchas horas de conducir juntos, y prometo cantarlas como si me fuera la vida en ello.


Sin más... me despido, besos, saludos, abrazos, desvaríos varios y... peso

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