lunes, 18 de marzo de 2013

Destino 48. Las chicas. El rock.




Hace prácticamente un año os hablaba de ‘los primeros pasos’ de la banda asturiana Destino 48. Apenas les conocía cuando escribí aquella entrada, solamente cuatro canciones pertenecientes a su maqueta me hicieron interesarme por ellos e ir prestando atención a cada uno de los pasos que darían en los próximos meses. Ahora, después de meses de trabajo, de compartir escenario con artistas como Leiva o Mikel Erentxun y de, poco a poco, ir creciendo como banda, escribo de nuevo sobre ellos para dar fe de ‘Esto no es un simulacro’, su primer larga duración publicado gracias a una acción de crowdfunding y que, gracias a ser mecenas del proyecto, he podido disfrutar desde este pasado sábado. Desde hoy, 18 de marzo, se puede escuchar en Spotify y comprar en iTunes.

En un presente musical donde la música de la radio y los bares ha sido tomada por DJ’s y música latina llegan Destino 48 a recordarnos que entre la gente joven se sigue respirando rock, que no es tan difícil echar la vista atrás para recordar a Burning, Tequila, Los Rodriguez o para dejar claro que en el año 2013 Quique González, M Clan o Leiva ya son para una generación una referencia y un modelo a seguir. En ese entorno encontramos a cuatro chavales que rondan la veintena y que basándose en los estándares del rock encuentran el medio ideal para hablar de lo que, al final, hablan todas las canciones, las chicas: las buenas, las peores y las inolvidables. También se escapa alguna noche de juerga y la sensación constante durante todo el disco de que podríamos ser nosotros los protagonistas de esas canciones.

 

Los que ya conozcan al grupo encontrarán los cuatro temas de la maqueta, esta vez grabados al igual que el resto del disco en los estudios ACME bajo la atenta mirada de Miguel Herrero (¡cuidado con los metales de ‘Perdido y sin blanca’!) acompañados de clásicos de la banda como ‘Esquivando las balas’, que gana enteros con el pedal steel de Ángel Ruiz, o la imprescindible ‘Esto no es un simulacro’, que da nombre al disco y que se encarga de abrirlo. Hasta ahí muchos jugábamos en terreno ya conocido, pero atención al resto de los temas, lo menos conocidos para muchos pues aun no existía versión de estudio, donde encontramos mucha miga. Medios tiempos como ‘Rendido a tus pies’, ‘Calles Vacías’ o ‘Guerra fría’, que suena épica con la intervención de nuevo de metales, conjugan a la perfección con rocanroles como ‘Plan B’, primer single del disco, o ‘Corset’, uno de los aspirantes a clásico y que podría haber sido también el primer single de la banda, pues contiene la fuerza y el gamberrismo que les caracteriza. ‘Vals de aniversario’ pone el perfecto broche a esta primera colección de canciones de la banda, la esperada redención, la consabida mirada atrás para dejar claro que todo sigue bien aunque ya nada sea lo mismo.


No esperes grandes artificios, sólo canciones de verdad, hechas con el corazón y la bragueta como diría un flaco al que admiro. Es el primer gran paso de una banda que lleva, a pesar de su juventud, varios años peleándose un sitio en la escena musical asturiana y que planea la conquista del resto del territorio nacional cuando estos ya se hayan enamorado de este disco del que hoy hablo aquí. Para aquellos a los que mi palabrería haya conseguido convencer os informo de que se puede escuchar en Spotify y comprar en formato digital en iTunes


Sin más... me despido, besos, saludos, abrazos, desvaríos varios y... tiempo sin