Hace unas semanas hablaba aquí de ‘Tierra’ el primer single
del nuevo disco de Xoel López, anteriormente conocido como Deluxe, y de cómo yo
llegué a su música y lo que ella significa para mí. Ahora, con ‘Atlántico’ en
las manos desde hace un par de semanas, me apetece hablar de este disco y
contaros lo que me ha parecido.
El primer gran acierto ha sido desprenderse del apodo ‘Deluxe’
si lo que de verdad quería era hacer un disco como este. Porque lo primero que
pensamos es que, aunque con una voz inconfundible y una forma de contar las
historias tan buena como siempre, ‘Atlántico’ abandona por completo la
electricidad de su anterior proyecto y apuesta por la desnudez de las
canciones, reducirlas a lo básico para conseguir emocionar. ‘Deluxe’ era un
tren que iba a toda máquina, con la batería de Lozano siempre sonando fuerte,
con las eléctricas bien presentes, mientras que ‘Atlántico’ es la calma del
destino, del saberse tranquilo con lo que uno ha logrado y asumir que ahí
radica la belleza de la nueva etapa. El álbum apuesta por nuevos colores, por
una forma de afrontar las canciones más reposada, dejando que el silencio y la
calma ganen la batalla a la distorsión y los baquetazos, que aquí se sustituyen
por percusiones, clara influencia de los años que Xoel ha pasado viviendo en
Sudamérica.
Y es que si por algo se caracteriza la nueva tanda de
canciones del gallego es por el haberse dejado afectar por lo que ha escuchado
y vivido estos últimos años. ¿Se fue a Argentina porque sabía lo que iba a
encontrar y quería que eso le influyera o fue el contraste de una cultura
distinta y una manera, también distinta, de afrontar las canciones lo que ha
hecho este disco así? Este poso del otro lado del charco no solo se nota en la producción,
labor llevada a cabo por su mano derecha, Juan de Dios, y por el propio Xoel,
sino también en las letras y en lo que las canciones cuentan. ‘Atlántico’ es el
disco de un emigrante en la década de los 2000, de una persona que se va fuera
de su país, de su casa, de lo suyo, para encontrar nuevas formas de expresión y
para encontrarse a sí mismo. Preciosa la
oda a Buenos Aires en la canción del mismo título, la desnudez de canciones como
‘La boca del volcán’ acompañado únicamente por un cuatro, la canción de soledad
que es ‘Postal de Nueva York’ que nos traslada a la ciudad de los rascacielos, ‘Amor
descafeinado’ que salvando las distancias es la que más me recuerda a la etapa
anterior. ‘Atlántico’ es un disco que habla de encontrar y sobre todo de
encontrarse, como dice en ‘La gran montaña’ Xoel se dio cuenta de que en
realidad había llegado a casa, a una nueva casa, y es que después de este
disco, de este proceso, de estos años fuera, seguro que Xoel divide su corazón
entre más vivencias, más personas y más música y, aun así, se sigue sintiendo ‘Hombre
de ninguna parte’.
Es este último tema el que me apetece que escuchéis porque
creo que es el que mejor define el disco, tanto a nivel de sonido y producción
como de composición. La continua referencia al océano que separa dos hogares,
el Atlántico visto desde las dos caras de la moneda…
Sin más… me despido, besos, saludos, abrazos, desvaríos
varios y… 1029












