martes, 23 de octubre de 2012

Ojalá




La música, fiel compañera, no solo es un medio de emoción colectiva, no es sólo la forma que utilizamos para expresar nuestras emociones, bien sea escuchando o los autores escribiendo y dejando que nosotros hagamos suyas sus canciones. La música también es uno de los medios más lícitos y auténticos de denuncia, siempre lo ha sido y siempre lo será, y por eso aplaudo la iniciativa de Alejo Stivel.

En su nuevo video, extraído de su último disco lleno de versiones de clásicos de la música en castellano, presenta la canción de Silvio Rodríguez ‘Ojalá’. Alejo no se limita a hacer un video de una canción sino que la sitúa en el contexto de esta crisis en la que nuestro país se ve sumida y de la que hablamos con una tranquilidad pasmosa, ya nos hemos acostumbrado a que las noticias hablen de desahucios, de recortes en cosas tan básicas como educación o sanidad, de una clase política por la que muchos no se sienten –sentimos- representados. Y logra emocionar, porque el video te va llevando por el viaje que hemos realizado estos últimos años y por el que aun nos queda por hacer en los venideros y simplemente pone la carne de gallina, porque la música es para eso, para hacernos sentir vivos y para usarla para todo aquello que nosotros creamos loable y honesto.

Al final del video, Stivel ‘entrega’ el CD con la canción a Angela Merkel. ‘Ojalá’ este himno, este tema de Silvio revisitado por Alejo, nos sirva de ánimo, de pensar que debemos estar unidos y ayudar siempre a los que queremos, de convencernos una vez más del poder sanador de la música, de darnos cuenta que siempre hay esperanza por negro que pinten el futuro. Sobre todo nosotros, los jóvenes, somos los que tenemos que poner las cartas sobre la mesa y demostrar lo que valemos, hasta que alguien se de cuenta, hasta que por fin todos nuestros sueños se conviertan en realidad.


Sin más… me despido, besos, saludos, abrazos, desvaríos varios y… (_)

lunes, 22 de octubre de 2012

Sethler nos llama a filas.




Conocí a Sethler a través de Twitter, ‘hey, hago canciones y yo también soy de Asturias, aunque vivo en Madrid’, fue su carta de presentación en la famosa red social de los 140 caracteres. Poco tiempo después, a finales del mes de mayo de este mismo año, él fue el encargado de abrir el concierto de La Habitación Roja en Gijón y allí me acerqué a verle. Sus gafas de pasta, su altura y su camiseta de ‘Yo soy Sethler’ fueron mi primera impresión de un artista al que solo conocía por sus tweets. Todo esto que os cuento fue razón suficiente para que el pasado 2 de octubre estuviese de los primeros en la tienda de discos preguntando por ‘Batalla’, su primer disco, que anteriormente él mismo había publicado en su Bandcamp y que ahora edita la multinacional EMI.

En estos días en los que predomina el ‘fast food’ en la música, Sethler se viste de chef y nos prepara una larga comida de varios platos a degustar. No pretende que escuchemos el disco una vez y salgamos dando botes, tampoco que a la segunda escucha nos sepamos todas las letras, olvidáos de eso, esto no es un McDonald’s de la música. Lo que ‘Batalla’ pretende es que nos sentemos tranquilamente a escuchar lo que este asturiano nos pretende decir a lo largo de las dieciséis canciones que llenan su larga duración, que nos sentemos en el coche dispuestos a hacer un viaje largo, de esos que recuerdas tanto por lo que hiciste como por lo placentero que fue el trayecto.




La llamada a filas de esta particular batalla está producda por el propio Sethler y Toni Brunet –Marlango, Gastelo, Miguel Ríos- y nos introduce en un mundo intimista y delicado. Las canciones de este disco son fieles compañeras de viaje, pronto te sorprendarás acompañando a Sethler a las canciones, como lo hace Boza en ‘Acaba tú mis frases’, o con la bella ‘De miedo y dolor'. La ‘Dueña del otoño’ te llevará a ‘Míranos’, primer single de este disco de título bélico y sensaciones intensas.

Escucha a Sethler cuando estés ordenando tu colección de discos, cuando salgas a dar un paseo por las calles de tu ciudad, cuando tu novia te diga que os tenéis que tomar un tiempo. Escúchalo, sobre todo, cuando tengas ganas de sentarte tranquilamente a la mesa a comer un plato bien preparado, cuando no tengas prisa, cuando lo que te importen sean las formas y no solamente llegar al lugar de destino. Sethler no te dejará solo y te llevará de la mano a donde quieras llegar. Te lo digo de verdad, a mí me ha pasado.

Yo conocí a Sethler a través de @sethlerdaniels y de su página de Facebook. Puede que a ti también te apetezca escuchar lo que dice. Su disco está disponible en Spotify y en ese mito urbano que son las tiendas de discos.


Sin más… me despido, besos, saludos, abrazos, desvaríos varios y… bajo el edredón.

domingo, 21 de octubre de 2012

Extremoduro arrasa mientras 'roba perchas del hotel'.





A diario se nos llena la boca hablando de bandas extranjeras que van a venir a nuestro país a tocar, con sus grandes shows y su pirotecnia. Lógicamente no tengo nada en contra de esas bandas, de hecho muchas de ellas me gustan, lo que me molesta es que ese amor por ‘lo de fuera’ vaya en detrimento de las maravillosas bandas que tenemos en nuestro país, que no llenan estadios, que no pueden ni siquiera vivir de la música, pero que si que tienen la misma ilusión que cualquier banda de alta fama. Hoy hablaré de un término medio, de la única banda española que este año ha conseguido llenar grandes recintos, ellos son Extremoduro.

La banda de Robe Iniesta poco tiene que ver con las demás bandas de este país: no todos pueden permitirse el lujo de sacar disco cuando quieran, evitar de manera constante la promoción de sus trabajos y de hacer gira cuando el cuerpo lo pida y no sujetas a un lanzamiento discográfico. Después de sacar el mejor disco en castellano del año 2011, Extremoduro se planteó para este otoño hacer unas cuantas fechas para presentar las canciones de sus dos último trabajos –de ‘Material defectuoso’ no había habido gira y ‘La ley innata’ se publicó en mitad de una- y recordar las canciones que les permiten todos esos privilegios que antes comentaba. Porque no nos engañemos, si Extremoduro puede hacer, como diría Robe, ‘lo que les sale de los cojones’ es porque se lo han ganado con un repertorio que ha marcado una generación, la misma generación que ha abarrotado los recintos de las ocho ciudades –a falta de A Coruña, con todo vendido- por las que ha pasado la gira ‘Robando perchas del hotel’ convirtiendo a esta en la gira más exitosa de este año en España, donde tantos han tenido que renunciar a salir de gira y donde los más afortunados se han tenido que conformar con un formato reducido. Pero si hablamos de gira exitosa no solo hablamos de números, eso supongo que es lo que hará un contable, hablamos de una banda que sigue en plena forma y que ofrece un show de tres horas donde no hay canción mala, donde no hay momento flojo, donde se produce un karaoke instantáneo del público desde el minuto cero.




Ayer tuve la suerte de asistir a un concierto de la gira, al del BEC en Bilbao, y ver allí a dieciséis mil personas arropando en su vuelta a los escenarios a la banda me puso la piel de gallina en más de una ocasión, me hizo emocionarme en otra y, sobre todo, me dejó con la sensación de que aun hay esperanza en este mundo para aquellos que se dedican a hacer canciones. Creo que esa es la reflexión más importante que se debe sacar de esta gira, de que aun hay cosas en este mundillo, en el que muchos participamos de una forma u otra, que merecen la pena y que debemos explotarlas y beber de ellas. Volver a ver a una banda española llenando estadios es algo indescriptible para los que amamos la música, algo que nos debemos a nosotros mismos, a nuestra música y a nuestra cultura. Que si, que está genial que Muse o Keane toquen en España y llenen grandes aforos, pero también Extremoduro están haciendo una gira musicalmente perfecta, o Fito con su gira de teatros, o Leiva que combina las salas de mediano aforo con presentaciones en acústico de su primer disco en solitario, o Rubén Pozo, o Supersubmarina, o mil bandas más que están poniendo su granito de arena para que esto no se vaya irremediablemente al carajo –si es que aun puede empeorar más, y se arman de valor y ganas para salir a presentar sus canciones a todo aquel que tenga ganas de pasar dos horas olvidándose del mundo.  Los que seguís yendo a conciertos sois los que hacéis que esta máquina no deje de funcionar y siga dándonos alegrías.




Los que habéis ido a algún show de Extremoduro seguramente suscribáis mis palabras relativas al gran concierto que están haciendo. Los que no hayáis tenido la oportunidad, no desesperéis, seguro que Robe vuelve pronto a hacer de las suyas y presenta sus canciones nuevas en 2013. O quizá no lo haga, eso solo lo sabe él, y ahí radica parte de la magia.


Sin más… me despido, besos, saludos, abrazos desvaríos varios y… arriba

lunes, 1 de octubre de 2012

Movie Jack. 29 septiembre 2012. Descanse en rock.



Que quede claro que esto no es una crónica, es un obituario. Es la despedida de un grupo que aun tenía mucho que decir y que, parece ser, ha dicho su adiós definitivo. Pero sobre todo trata de ser un homenaje a lo feliz que he sido estos años escuchando a Movie Jack y una forma de recordar la fiesta de despedida que fue su concierto del pasado sábado en Oviedo.

Destino 48 acompañaba a Movie Jack el fatídico día. Ellos no se despedían –faltaría más, con todo lo bueno que les viene por delante-, sino que venían a decir que sigue habiendo gente joven con ganas y actitud, que sabe hacer las cosas y que quieren aprender a hacer otras tantas. Desde mi humilde sillón de espectador les nombro claros herederos de Movie Jack.

Un réquiem sonaba en la sala. Todos sabíamos que esa sería la última noche de canciones de la mano de Pablo, Diego, Rodrigo y Biblo. Quizá abrir con ‘Hoy no quiero hacerlo’ nos dejaba la puerta de la esperanza abierta, quizá ‘no querían hacerlo’, quizá no iba a ser el último concierto… ‘Insaciable’, el ya clásico ‘El Bufón’ y ‘Solo pienso en ti’ hicieron entrar en calor a una sala que se debatía entre el duelo y la agitación propia de un concierto de los ovetenses que aun se guardaban algunas balas en el cargador, pues se presentaron algunas canciones inéditas como ‘No hablas, te callas’. Tranquilos, no quedarán en el olvida pues el concierto del sábado fue grabado por Visual Gest en un despliegue de cámaras nunca antes visto en la sala Nunca Jamás de Oviedo.




‘Nadie nos podrá parar’, o eso creíamos, ese himno, uno de los mejores momentos en cada concierto, pasando por el canallismo de ‘Dandy’ y volviendo otra vez a los inéditos con ‘Si un día te cansas de mí’. Movie Jack siempre ha tenido un buen repertorio en el que se han basado sus conciertos pero siempre había hueco para realizar alguna versión. Una de las más celebradas siempre fue el cover que a su vez hace M Clan del ‘Paint it black’ de los Rolling Stones, ‘Todo negro’, y que venía como anillo al dedo pues de riguroso negro iban todos los integrantes de la banda, no olvidemos que a pesar de la alegría del respetable lo que allí se celebraba era un funeral y no un simple concierto de ardiente ‘rocanrol’. ‘Me dejo llevar’, nos cantaba Movie Jack y vaya que si lo hicimos, incluso cantamos ‘El fin del mundo’ aunque fuese la primera vez que la oíamos, incluso nos emocionamos al escuchar ‘Mi lado salvaje’, el que fuera el primer adelanto de su primer, único y último disco. Dijeron adiós, pero sabíamos que iban a volver.

Y así fue, y ‘Nena’ nos hizo recordar por qué algunos empezamos a escuchar a Movie Jack aunque en ‘Maldita señal’ recordamos que lo bueno hay que pagarlo y ‘Héroe local’ nos hizo recordar a algún amigo –y a nosotros mismo, ¿o no?-. El final estaba ahí, alguno de ellos ya veía la luz al final del bar, digo del túnel, y gritaron una vez más eso de ‘Muerte al indie’, que no pretendía tanto criticar una forma de hacer música como una pose y una actitud que resulta a veces cansina. El broche final lo puso ella, la mujer con la que todos hemos soñado en algún concierto de Movie Jack, la cual cada uno se imagina en sus fantasías más atrevidas. Ella es la ‘Chica peligrosa’, la que puso punto y final a seis años de música y diversión.




No es fácil despedir a un grupo que significa cosas para ti, un grupo que a mi personalmente siempre me ha tratado con cariño y ‘amor salvaje’ y al cual yo he correspondido siempre con todo el apoyo que les podía dar. La vida te lleva por caminos y aun somos demasiado jóvenes para poder intentar muchos de ellos. Gracias por este tiempo, gracias a los cuatro por todo, como dije una vez, cuando Antonio Vega nos dejó, y que se puede aplicar a todo tipo de perdidas musicales: ‘Cuando un rockero se va tenemos la suerte de que no nos deja solos, de que sus canciones y los recuerdos siempre van a estar al lado.’ Suerte amigos.

Movie Jack 2006-2012. Nos dejó la noche del pasado sábado 29 de noviembre en Oviedo –Asturias-. Sus vecinos dicen que era buena persona, nosotros opinamos que el leopardo siempre les sentó muy bien. Y las boas. Y el traje. Descanse en rock.