miércoles, 26 de septiembre de 2012

Volver a casa con Rulo y la Contrabanda.



Rulo es un viejo conocido en este blog, de él ya hemos hablado en todas las ocasiones que han sido necesarias –y también alguna porque simplemente me apetecía- y lo seguiré haciendo siempre porque desde hace muchos años las canciones de Raúl Gutiérrez ‘Rulo’, antes con La Fuga y ahora con La Contrabanda, forman parte de lo que soy y conducir escuchando uno de sus discos es lo que yo llamo un ‘placer de la vida’. Esta vez hablo de Rulo porque publica nuevo disco en el mes de siempre –en septiembre de 2010 salió a la venta su debut en solitario y el año pasado en el mismo mes ‘A ras de cielo’ fue buen testimonio de lo que Rulo y la Contrabanda son en directo- y que lleva por nombre ‘Especies en extinción’.

Después de mucho tiempo sin escribir aquí –más por falta de temas que por falta de ganas- me gusta retomar esta aventura con él, porque Rulo es en cierta forma una forma de ‘volver a casa’. Me explico. Cuando ayer salí de la tienda de discos –sí, parece ser que aun siguen existiendo- y puse ‘Especies en extinción’ en el coche sabía que nada de lo que saliera de ese disco iba a ser novedoso. No estamos ante un disco de Coldplay, ni de Muse, estamos ante la nueva colección de canciones de un tipo que se caracteriza por su honestidad a la hora de afrontar cada nuevo disco y que emociona desde lo cotidiano y sus temas habituales: el amor/desamor, la carretera y las noches en vela. Rulo escribe desde ese ‘sota, caballo y rey’ y hace que todos aquellos que crecimos con las canciones de La Fuga volvamos a encontrar ese rincón bonito donde guarecernos cuando pintan bastos.

La sensación permanente es que prácticamente cualquier canción de las incluidas en este nuevo disco podría haber estado en el anterior, y viceversa, pero ¡ojo!, esto no es motivo de malestar sino, una vez más, de esa sensación de calor cuando se vuelve al hogar.  Quizá por eso Rulo repite equipo ganador, grabando en los mismos estudios donde ha grabado toda su discografía y con el mismo productor –Javier San Martín- que le ha acompañado desde siempre. También su banda es la misma que ha grabado su anterior disco y que posteriormente le acompañó en su exitosa gira.




‘Al infinito’ abre el disco dejando claro que las musas, con las que Rulo se lleva bien y con las que seguro que se ha tomado ya más de un tercio de cerveza, le vuelven a llevar a los caminos del desamor, de las mujeres que ya no están y que han dejado una pequeña herida en el corazón. ‘Buscando el mar’, single natural del disco, ‘A solas’ y ‘Amor en vena’ vuelven a transitar por esos caminos que tanto nos gustan, de los amores que se quedan en recuerdos, de los inalcanzables, de los que aún están por llegar. ‘El mejor veneno’ pone sobre la mesa las razones de Rulo para seguir ilusionado con esto de la música y las giras que empalman una con otra y ‘Divididos’ denuncia la falta de cariño y de entendimiento en la sociedad que nos ha tocado vivir -y construir- y que posiblemente no es el mejor single de presentación del disco. ‘La flor’, con dos partes bien diferenciadas y seis minutos de reloj de duración recurre a temas que tan bien conocemos gracias a Joaquín Sabina, del que Rulo bebe desde hace muchos años y lo hace con admiración y respeto. Eso sí, una de las joyas se hace esperar hasta la última pista del disco: Rulo escribe una ranchera y la titula ‘El vals del adiós’, y nadie mejor en este país para cantar por México que uno de los más internacionales de nuestros músicos, Enrique Bunbury. Empastan voces y emociones para decir ‘Hasta pronto cabrones, esto ha sido todo’.

Repito, no busquemos grandes sorpresas en el nuevo disco de Rulo y la Contrabanda. Se llama ‘Especies en extinción’ porque está dedicado a esos cuatro que aun seguimos creyendo en ir un martes ilusionados a comprar discos, de los que pensamos que no hay mayor bálsamo que el de una buena canción, de los que cuando llega septiembre y su otoño, el frío y el abrigo, buscamos el calor del hogar en un disco y que algunos encontramos en las canciones de este cántabro con pelo largo.

Para despedirnos, dejamos que Rulo y Enrique canten por México, que este disco traiga alegrías y sueños cumplidos.


Sin más… me despido, besos, saludos, abrazos, desvaríos varios y… prefiero no ver tus ojos al despedirme, ya seré feliz en otra canción.


2 comentarios: