martes, 1 de mayo de 2012

Los monstruos de Ana López



 Hace un par de años se dio en España el boom de las cantantes femeninas con cierta tendencia folk, dos de sus abanderadas fueron Russian Red y Anni B Sweet, entre las que todos encontramos bastantes similitudes: jóvenes, guapas, talentosas y cada una con un disco debajo del brazo producido por la misma persona, Brian Hunt. El primer recuerdo que tengo de Anni B Sweet, Ana López, es una foto de ella en una terraza con la guitarra sobre las piernas. Algo de aquella foto me dejo prendado, no todas las veces que escuchamos un disco lo hacemos por las mismas razones y, sin duda, una de las mías para empezar a escuchar ‘Start, Restar, Undo’, primer disco de la malagueña, fue aquella foto. Desde aquella foto al día de hoy han pasado más de dos años y bastantes conciertos en varios formatos, desde lo íntimo de la acústica y la voz a la potencia de su banda. Si hoy hablo aquí de la que muchos saben que es mi niña bonita en la música es porque Anni B Sweet acaba de lanzar al mercado su segundo disco, ‘Oh Monsters!’, el paso adelante lógico de una cantante con muchas cosas que decir.




Cuando escuchas el disco, conociendo bien lo que Anni había hecho hasta el momento, te das cuenta de que ha vivido muchas cosas, musicalmente hablando, desde que saliera aquel primer disco. Ha experimentado lo que es tener una banda propia, hacer que sus canciones suenen interpretadas por alguien más que ella y su guitarra, ha compartido escenario con lo más granado del indie patrio y ha colaborado con los mexicanos Zoé o con Sidonie en la preciosa versión del ‘Se dejaba llevar’ del disco tributo a Antonio Vega. También ahora ha elegido con quien y de que forma hacer el disco, privilegios que te da el haber hecho una gira de tres años, incluso fuera del terrirotio español. También creo que estos tres años más –cuidado con su edad, esta a punto de cumplir 25 años- le han servido para escuchar más música y ser consciente de adonde quiere ir realmente con su historia. Es por eso que en ‘Oh Monsters!’ Anni abandona el carácter acústico de su primer largo para sonar como una banda, eléctrica en ristre muchas veces, y hacer un disco distinto a lo que veníamos escuchando pero que indica una evolución coherente.

La desnudez de su primer disco solo se deja ver en ‘Locked in verses’, siendo este uno de los más acertados del disco y de los que consigue emocionar en la primera escucha. Aun así, lo que sigue siendo una muestra de sinceridad y verdad son sus letras, donde apela muchas veces a la melancolía, como en el ‘At home’ que abre el disco y esa preciosa frase ‘They were honest…’ que habla precisamente de sus canciones. El paso del tiempo en ‘Getting older’ o las ya conocidas en la última etapa de su gira anterior como ‘Catastrophe of love’ o ‘The closer’ donde juega con las programaciones, elemento importante en este disco. Suena como un cañón la distinta ‘Ridiculous games 2060’, que seguramente ganará enteros en el directo con banda. Uno de los momentos más brillantes del disco es ese final de ‘Monsters’, con esos vientos cerrando una canción que empieza abajo para terminar con este precioso pasaje instrumental. Épico también el final de ‘Gone if I close my eyes’, y es que en este disco apreciamos colores e instrumentos nuevos en la música de Anni, en una acertada producción entre la propia Ana, Ángel Lujan y el integrante de Vetusta Morla, Guillermo Galván. Un disco que lleva a esta joven artista a transitar por caminos nuevos y donde generalmente acierta, con esa particular forma de cantar y esa melancolía siempre presente en sus canciones.


¿El siguiente paso? Probar con el castellano, aunque creo que hay algo preparado por ahí, y mostrar de una vez toda su verdad en la lengua con la que todo entenderemos mejor lo que dice. Mientras, seguiremos enamorándonos con ella y pensando en que, algún día, quizás nos escriba alguna canción a nosotros. Tontos soñadores…

Para escuchar, la canción que une los dos discos y la que ayer por la tarde me hizo emocionarme mientras que esperaba para cruzar un semáforo. Escuchadla, pero no hagáis nada más, solo escuchadla…


Sin más… me despido, besos, saludos, abrazos, desvaríos varios y… iglesia

No hay comentarios:

Publicar un comentario