domingo, 29 de abril de 2012

De esto hablo cuando hablo de correr: Mi primera media maratón



Hoy hace justo cinco meses, el pasado 29 de noviembre, que Javu (Javier Ordieres, @javutty) me escribió un tweet que ponía ‘Que haces por la tarde?’, cuando le dije ‘nada, por qué?’, el me respondió ‘correr’. Así empecé a hacer algo que cualquiera que haya compartido conmigo un ratito de los últimos cinco meses, bien sea en persona, bien por el cibermundo, ha tenido que aguantarme. No todos los días encuentras un ‘lugar’ donde te sientes bien y del que te apetece hablar, del que te sientes en la necesidad de contagiar a todo aquel que tengas a tu lado. Hoy voy a dar aquí, en mi espacio, mi propia versión del ‘De qué hablo cuando hablo de correr’.


Si no hubiese sido por mi amigo Javu quizás nunca hubiese dado el primer paso, el más importante, el salir a correr un día por la tarde cuando lo suyo hubiese sido quedarse en casa viendo la televisión o durmiendo la siesta. Desde aquel día comenzó un cambio importante en mi vida: había algo más en lo que pensar, correr ya formaba parte de mi día a día. De una forma muy humilde y con la pretensión del que corre por hacer algo, poco a poco vi que iba consiguiendo cosas que a mí me hacían ilusión. Corrí mi primera carrera con Javu el día 23 de diciembre, cinco mil metros en Oviedo. Ocho días después mi amigo Torre me acompañó en mi primera San Silvestre, seis kilómetros recorriendo el centro de mi ciudad, Gijón. Cuando comenzó 2012 tenía claro que, aunque solo llevara un mes corriendo, quería seguir haciéndolo y poniéndome retos. Decidí comenzar una dieta que a día de hoy me ha llevado a perder quince kilos. Imaginaos lo que supone esa pérdida de peso para mis rodillas, que ya no los sufren, y sobre todo para mí, que me encuentro mejor, más sano.


Fue Javu el que me fue llevando de la mano para conseguir nuevos objetivos. Un sábado por la mañana salimos a correr y terminamos haciendo 10 kilómetros, algo para mi impensable solo unas semanas antes. Casi una hora corriendo, no me lo podía creer. Recuerdo perfectamente el momento en que paré el contador del teléfono –mi acompañante oficial, el que me dice la distancia y el tiempo recorridos- y vi aquel ‘10’ allí escrito, para mí era un hito. Así fui poco a poco mejorando pero había una cuenta atrás, Javu se iba a cumplir un sueño junto a su novia Paula, se iban a vivir a Londres y yo, además de ‘perder’ un amigo, al menos en lo relativo a hacer planes juntos, perdía un compañero de deporte. Así que mientras yo veía que iba encontrándome mejor, que podía correr ya diez kilómetros sin grandes dificultades, Javu me puso un último reto ‘Ven a correr conmigo dieciocho kilómetros’. He de admitir que la primera vez me cagué encima y me rajé. Le escribí un mensaje el día antes ‘Javu, que no puedo ir’. Estaba acojonado, no me creía capaz de hacerlo. Por suerte, tres días antes de que Javu se fuera, me atreví y salimos a hacer esos dieciocho kilómetros. Aquel día, cuando lo conseguí, lo recuerdo como uno de los momentos más bonitos de toda esta etapa. Casi una media maratón, casi dos horas corriendo. Sin duda sentía que estaba haciendo algo bien. Así que aquel día tomé una decisión que es la que nos lleva al final de este relato: correr mi primera media maratón.


Para quien no lo sepa, una media maratón son 21097 metros, para mi supondría más de dos horas corriendo. Mi única pretensión en esta media maratón, la segunda celebrada en Gijón, era terminar. Me había pasado muchos días entrenando, haciendo tiradas largas y entrenamientos casi diarios, y hace dos semanas hice 21 kilómetros ‘de prueba’. Era posible, solo faltaba repetir la hazaña junto a otras 1800 personas y con un dorsal en el pecho. Los días antes a la carrera me puse muy nervioso, llegando a tener fiebre y malestar general del puro nervio que me corría por dentro. Aun así, no cesé en mi objetivo y tuve claro que ‘la gloria’ pasaba por correr el sábado los más de 21 kilómetros que separaban la salida de la meta. Y lo conseguí. El día no acompañaba lo mas mínimo, lloviendo a mares, y mi compañero de las grandes hazañas no estaba conmigo para vivirla, al menos físicamente. Porque lo llevé en la cabeza durante todo el recorrido. Hoy, solo 24 horas después de haberlo hecho y aun con esa sensación de ser invencible, me emociono al recordar todo lo vivido ayer. Muchos no lo entenderéis, también sé que muchos de vosotros corréis y sabréis de lo que hablo. Cada paso dado ayer durante las dos horas, siete minutos y cuarenta y siete segundos que fue mi tiempo oficial, me hizo sentir feliz y realizado. Me hizo sentir que estaba cumpliendo un sueño y no creo que haya razón más bonita para hacer algo que la de estar cumpliendo un sueño. Fue precioso recorrer las calles de mi Gijón, acompañado por espontáneos que iban y venían en la carrera, por los ánimos de la gente, por los forofos celebrando los goles del Sporting, por toda la gente que se acercó a verme…


Gracias a todos los que habéis aguantado mis continuas conversaciones sobre el tema, sobre todo una persona que me ha escuchado más de la cuenta, al igual que como en todas las cosas de la vida, la misma que ayer vio como hacia los últimos kilómetros de mi sueño. No voy a ir de predicador diciendo que salgáis a correr, eso es una decisión de cada uno, simplemente os digo que os ilusionéis con las cosas que hagáis, que os pongáis metas, que las cumpláis y que las peleéis. Puede ser correr, montar a caballo, aprender a tocar la guitarra, aprender un idioma… Lo que sea mientras le pongáis piel al asunto. Yo he tenido varios sueños relacionados con correr y los he cumplido todos. Sin duda me voy a ir poniendo más metas según vaya pasando el tiempo, pero tengo una que por magnitud y distancia en el tiempo va a estar en mi cabeza durante varios meses y además esa meta la voy a cruzar con mi amigo Javu, como me gusta hacer las cosas en esto de correr. El año que viene correremos juntos la maratón de Londres. ¿Cómo te quedas? Yo solo te digo que ya estoy nervioso…

Sin más… me despido, besos, saludos, abrazos, desvaríos varios y… 1029

2 comentarios:

  1. Orgullosisisima de ti es poco... Puedes conseguir todo lo que te propongas, creo que eso ha quedado mas que claro. Un besazooooooo

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  2. Javi! Una vez más, me alegro mucho x ti! Y estoy muy orgullosa. Puedo entender todo lo q has sentido y creo q el esfuerzo de correr cada día, aunq a veces llueva o no apetezca nada de nada, es una de las mejores sensaciones del mundo. Yo al menos lo siento así. Desde q salgo a correr soy una persona nueva, y x lo q veo tú tb lo eres! Conseguirás todo lo q te propongas y mucho más, estoy segura! Ahora a empezar el entrenamiento xa Londres! =)
    crisroba2

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