martes, 27 de marzo de 2012

Rubén Pozo presenta 'Lo que más'


‘Yo, como cualquiera, solo tengo mis maneras que no pueden agradar a todo el mundo’

No creo que haya mejor definición de lo que hace –y ha hecho- Rubén Pozo a lo largo de su carrera que la que el mismo se hace en la canción ‘Como cualquiera’, incluida en su primer disco en solitario ‘Lo que más’. Porque hoy estoy aquí para eso, para hablar de la primera colección de canciones de Rubén Pozo, anteriormente miembro de Pereza y cuyo disco salía a la venta el pasado martes 20 de marzo.

Quien haya seguido durante estos meses mis opiniones por las redes sociales o a través de este blog sabrá que nunca he sido un gran admirador de la música de Rubén, sobre todo de lo expuesto en ‘Aviones’, el último trabajo de Pereza, donde el nivel compositivo –al margen de la constante comparación con su compañero Leiva- era muy inferior al mostrado por él mismo en discos como ‘Animales’. Por eso escribir estas líneas me hace especial ilusión porque intento hacerlo con más rigor del habitual y porque además, para mi sorpresa, tengo cosas buenas que decir y me apetece decirlas.

Hace semanas hablé aquí de ‘La pegatina’, un tema normalito que es el primer single del disco y con el que simplemente ‘me apetecía escuchar más’. Poco después llego ‘Rucu rucu’ y mis presagios empezaban a ser ciertos: Rubén se tomaba a coña esto de hacer canciones y lo demostraba en temas de factura como ‘Rucu rucu’. Por eso, cuando escucho el disco al completo me encuentro con una bonita colección de canciones que si son merecedoras de varias escuchas. Rubén saca su lado de chaval de barrio, con quizás menos pose que su compañero Leiva, y se rodea de nuevos músicos (Joe Eceiza, Datz y Alvaro Lucini) y nuevo productor (Juan de Dios, productor de Deluxe, Stereotipos, Vikxie…) para ‘dar a luz’ su primer hijo en solitario, un disco lleno de canciones que merecen un lugar entre lo más destacado de lo que llevamos de 2012.


A priori los dos temas más sorprendentes del disco son el díptico formado por ‘Invierno’ y ‘Ozono’, esta segunda cantada a dúo con la omnipresente Sara Íñiguez de ‘Rubia’ donde Rubén demuestra que tiene una forma de escribir canciones distinta, capaz de hacer pupa, y donde consigue emocionar en temas eminentemente acústicos al margen de alguna parte con la banda al completo sonando. Sin duda estas dos canciones son la joya de la corona de ‘Lo que más’.

Temas como ‘Nombre de canción, ‘Chavalita’ (maravilloso el trabajo de Juan de Dios al piano en esta canción), ‘Nada más’ o ‘San Valentín’ nos recuerdan al Rubén que hacía temas como ‘Matar al cartero’ o ‘Madrid’, sencillez al servicio de las canciones pero sin caer en la simpleza. Canciones de pop rock sin complejos.

Y luego está el lado más duro del disco, aquel donde Rubén saca todo el rencor, la mala baba y las frases menos amables. Las canciones que cierran el disco, ‘Como cualquiera’ (con la que abría esta entrada del blog), ‘Mañana será otro día’ y ‘Lo que más’, que da nombre al disco, son canciones oscuras y llenas de malos sentimientos, y ahí es donde sale el mejor Rubén, siendo franco y elegante a la hora de lanzar dardos venenosos y sobre todo a la hora de decir las cosas claras. Creo que todos estos años en Pereza han sido duros muchas veces para él por ver su trabajo seguidamente supeditado al de Leiva, recordemos que cuando por fin consiguió que una canción suya fuese single –Pirata- alguien tuvo la feliz idea de grabarla a dúo con Leiva. Y es que, escuchando esta ultima parte del disco, no puedo evitar alguna que otra vez poner la cara de Leiva en la diana de esos dardos.


Creedme que me alegra mucho escribir estas líneas positivas sobre Rubén. Pereza es una de las bandas de mi vida, llevo muchos conciertos suyos a mis espaldas y siempre he sido mucho más del lado de las canciones de Leiva. Por eso creo que es positivo este disco, Leiva haciendo lo que le ha dado la gana con el ‘yo me lo guiso, yo me lo como’ que ya venía haciendo en Pereza y Rubén sacando canciones buenas que llevaba dentro, contando con el apoyo de un gran productor y una nueva banda, y lanzándose a la carretera con no más verdad que la que llevan sus canciones, que no es poca. Toda la suerte del mundo, Rubén, me encanta haber tenido que bajarme los pantalones y pasarme muchos buenos ratos escuchando tu disco ¡Bravo!
Para muestra, un botón, la que para mi es una de las mejores canciones del disco y que rompe radicalmente con todo lo que venía haciendo. Rubén sangra en estas canciones y aquí lo hace junto a la voz de Sara Rubia…



Sin más… me despido, besos, saludos, abrazos, desvaríos varios y… a ver qué pasa con todo

1 comentario:

  1. Soy Perezosa desde los inicios con su disco Pereza y sus canciones más simples. He visto su evolución y como tu dices cómo sus caminos se han ido separando. Leiva ha dirigido sus pasos hacia el estilo quique gonzález, y como tu dices en posts anteriores, su disco es triste, lleno de desamor. En cambio, Rubén pasa de esas canciones melódicas y románticas, no sabrá hacer poesía, pero gana para mi gusto en variedad. Si quieres amor, tienes Ozono, si quieres rabia Como Cualquiera, si quieres denuncia social Invierno. Y todo lo hace con una voz no tan característica como la de Leiva, pero con más guitarras, más fuerza y más ganas.

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