jueves, 29 de marzo de 2012

Los primeros pasos de Destino 48



Tengo la suerte de conocer el panorama musical asturiano muy de cerca y es una situación muy rica y llena de cosas diferentes e interesantes. Aquí ya he hablado por ejemplo de gente como Movie Jack y en próximas entregas lo haré de Vázquez y de La M de Matilde. También es cierto que me gusta destacar a aquellos que, aun perteneciendo a este panorama musical asturiano, hacen cosas que se salen un poco de la línea habitual. Hoy me apetece hablaros de una banda de la ciudad en la que vivo, Gijón, ellos son Destino 48.

Hace meses que escucho su nombre, Destino 48, ya que en esta época donde las redes sociales nos ayudan a difundir todas las noticias que queramos ellos han sabido darles buen uso. También es cierto que a veces lo que recibimos es un exceso de información, demasiados grupos que cada día te envían con toda la buena intención del mundo invitaciones a sus espacios musicales, conciertos, presentaciones… Por eso quizás tardé tiempo en encontrarles el hueco debido, pues no me gusta escuchar –y sobre todo opinar- sin haber dado a cada banda la correspondiente oportunidad. Hace poco tuve la suerte de que me hicieran llegar la maqueta de la banda, cuatro temas, a través de Laura Meixus, responsable oficial de la imagen del grupo, y ahí fue donde pude escuchar tranquilamente las canciones de Destino.


¿Qué nos encontramos al escuchar esta primera muestra de canciones? Lo primero a cuatro personas jóvenes y que han escuchado mucha música: Alejandro al bajo, Jorge a la guitarra, Talo a la batería y Jaime a la voz y guitarra solista. Y no solo han escuchado mucha música sino que saben plasmarla en cuatro canciones de rock sin mayor pretensión que la de sonar bien y contar historias, que al fin y al cabo es de lo que debería tratar todo esto, de echarle ganas y de poco a poco, ir construyendo una realidad como grupo. No olvidemos que esto es una maqueta y que este camino solo acaba de empezar, pero que es evidente un trabajo y un ‘saber hacer’ a la hora de componer canciones, que no es fácil. Destino 48 no se ha inventado nada, y es que a veces el intento de hacer al novedoso y rompedor acaba convirtiendo las canciones en frías compañeras de vieja. Destino se limitan a hacer canciones de rock, tal como podrían sonar los Burning, o Pereza o cualquier grupo con actitud y ganas de subirse a un escenario a demostrar que tienen algo que contar. Rock sin ambages, buen compañero en una mañana soleada conduciendo hacia un lugar mejor.

Aun no he podido verles en directo, que es donde realmente los grupos me demuestran si tras todo el trabajo de grabar un disco también queda naturalidad, capacidad de improvisación, creatividad fuera de las cuatro paredes del estudio… Y no deben de hacerlo nada mal, porque según me han contado esta banda arrasa allá por donde quiera que va, consiguiendo aforos en salas del circuito asturiano que ya quisieran para si otros en, supuestamente, mejor situación que ellos. Sin duda, Destino tendrá aquí su lugar el día que pueda verles en directo y opinar en primera persona.


Mientras tanto, os animo a que les deis una oportunidad, a que dediquéis un rato a escuchar varias veces estas cuatro canciones que forman la primera muestra al mundo de lo que va a ser Destino 48. Las podéis encontrar en su myspace, www.myspace.com/destino48, y también aquí tenéis su Twitter y su Facebook.

Como siempre, os dejo una muestra de lo que esta banda sabe hacer. Un tema que no está en la maqueta y que se llama ‘Esquivando balas’.



Sin más… me despido, besos, saludos, abrazos, desvaríos varios y… el plan

miércoles, 28 de marzo de 2012

Crónica de de Jero Romero @ Sala Acapulco (Gijón) 24 de marzo 2012


Soy un indie de mierda. No, no es que sea muy indie, sino todo lo contrario, un indie muy muy malo. De esos que empieza a escuchar a los grupos que cantaban en inglés cuando ya se han pasado al castellano, cuando empiezan a llenar las primeras salas grandes, cuando su música se hace un poco más comercial según las palabras de los más sesudos críticos de las revistas especializadas. Yo soy de esos que prefieren los últimos discos de Love of Lesbian, Deluxe, etc etc y que no me parecen mejores los primeros aunque quede muy autentico decirlo. Por eso, esta vez también llegué tarde y el gusanillo de escuchar a The Sunday Drivers me llegó una vez que escuché la noticia de que tras la separación de la banda tanto Jero por su parte como parte de la banda por otra –que luego formarían la banda Mucho- iban a empezar sendos proyectos en castellano. Ahí fue donde realmente pensé ‘Coño, pues nunca he escuchado a los ‘domingueros’, y algo tienen que tener para que su separación esté dando tanto que hablar’. Me informé y escuché su último disco ‘The end of maiden trip’ y me enamoré. Soy tan mal indie que incluso cuando agarré por primera vez ‘Cabeza de león’, primer disco en solitario de Jero Romero, cantante y compositor de la banda, tampoco me gustó. Su austera producción y la cierta linealidad que da el disco en las primeras escuchas hasta que ahondas en detalles me echó para atrás. Eso si, cuando empiezas a descubrir los matices y las letras de este trabajo descubres un disco amable, adictivo y de cuya presentación en directo es de lo que vamos a hablar hoy.

Jero y su banda se presentaban en Gijón el pasado sábado 24 de marzo para dar el que sería el segundo concierto de esta nueva aventura. El primero había sido apenas 24 horas antes en Santander. ¿Tocaría alguna de su anterior banda?¿Como con un repertorio ‘oficial’ de solo 12 temas iba a mantener un concierto entero? ¿Mantendría el directo ese carácter acústico y artesanal que tiene el disco? Todas esas dudas os las voy a resolver ahora…


La primera buena noticia al ver la banda es que ahí estaba Charlie Bautista, multiinstrumentista que últimamente parece estar en todas las bandas y que es de los músicos con mayor clase y talento de nuestro país, que también tocó casi todos los instrumentos del disco de Jero. El concierto comenzaba con una intro de Jero solo acompañado por su guitarra acústica, casi a capela, que dio paso a que toda la banda comenzase a desgranar el disco con ‘Señor gigante’, ‘Haciendo eses’ y ‘Las leves’. Aquí llegó la primera de las sorpresas de la noche, cuando Jero cantó el tema ‘Narciso’, inédito y no incluido en el disco. Charlie Bautista iba pasando de un instrumento a otro con la facilidad del que toca de corazón y con talento: de la guitarra a los teclados, de los teclados a agarrar las baquetas para hacer detalles de percusión. Sin duda alguna tenerle en la banda es sinónimo de riqueza musical, eso sin hacer referencia a los magníficos coros que siempre hace.

Jero seguía con sus canciones en castellano, ‘Reloj de sol’, ‘Ya te lo decía yo’, ‘Correcto’ tema que abre el disco y ‘Cabeza de león’ que le da título. Ya se habían hecho un hueco en el corazón del publico tanto Alfonso Ferrer –bajo y contrabajo- que dio una lección de Groove y buen rollo sobre el escenario y Amable, con su ukelele y su camisa de motivos hawainos. No nos olvidemos tampoco del trabajo de Nacho a la batería. Llegaba el momento inevitable de agradecimiento a los mecenas del disco, pues como muchos sabréis ha sido financiado mediante ‘crowdfunding’, es decir, aportes económicos que la gente una vez el artista tiene pensado entrar al estudio con el fin de financiar el disco y que una vez terminado se recompensa con discos, entradas y hasta shows privados. Muchos han venido después pero sin duda Jero es el abanderado de este tipo de iniciativa en España al conseguir más de diez mil euros en apenas veinticuatro horas. La forma de agradecer fue cantando ‘Pensaba’, tema perteneciente a las sesiones de grabación del disco y que se ofreció para descarga a aquellos que habían participado en la financiación.


Las canciones iban sucediendo y era evidente que estas habían ganado en peso y contundencia respecto al disco, con un buen trabajo de banda –a la cual aún le falta rodaje, recordemos que es solo el segundo concierto de la gira- y otorgando más cuerpo y electricidad a los temas. Es especialmente emotivo cuando las cinco voces sobre el escenario se unen para cantar muchos de los estribillos de las canciones, buen ejercicio de armonías vocales. ‘Nadie te ha tocado’, ‘No hay’ –otro tema inédito-, ‘Desinhibida’ y ‘El as’ cerraban la primera parte del concierto. Tras el inevitable paso por camerinos la banda volvió para interpretar el inédito ‘Vals equilibrado’ y ‘Túmbate’, ya para cerrar el ciclo del disco. Increíble el sonido que Charlie Bautista consigue en esta última parte del concierto tocando la guitarra con un arco, como si fuera un violín o un contrabajo, un ejemplo más del trabajo de descubrimiento sonoro que le hace ser uno de los músicos más solicitados de nuestro país. Hubo tiempo para una última sorpresa, la versión del ‘Es muy fácil’ de Los Mitos, para que como dijo el propio Jero nos despidamos con una sonrisa, que al fin y al cabo para eso existen los conciertos.

Y así nos fuimos de la sala Acapulco de Gijón, con la sensación de haber asistido a un concierto con muchas cosas que decir, que te deja con ganas de más y con buen sabor de boca. Sin ninguna concesión al inglés ni a su anterior banda, lo cual me parece coherente y muy valiente, pues él es consciente de que mucha gente cuando se acuerda de él aun recuerda los temas de Sunday Drivers, pero ya que este disco toma otros derroteros –no solo el de cantar en castellano- es también de ley hacer un show coherente con esa nueva postura. Si tenéis oportunidad, no lo dudéis, Jero Romero aun tiene muchas cosas que decir y además ahora le vais a entender mejor.

martes, 27 de marzo de 2012

Rubén Pozo presenta 'Lo que más'


‘Yo, como cualquiera, solo tengo mis maneras que no pueden agradar a todo el mundo’

No creo que haya mejor definición de lo que hace –y ha hecho- Rubén Pozo a lo largo de su carrera que la que el mismo se hace en la canción ‘Como cualquiera’, incluida en su primer disco en solitario ‘Lo que más’. Porque hoy estoy aquí para eso, para hablar de la primera colección de canciones de Rubén Pozo, anteriormente miembro de Pereza y cuyo disco salía a la venta el pasado martes 20 de marzo.

Quien haya seguido durante estos meses mis opiniones por las redes sociales o a través de este blog sabrá que nunca he sido un gran admirador de la música de Rubén, sobre todo de lo expuesto en ‘Aviones’, el último trabajo de Pereza, donde el nivel compositivo –al margen de la constante comparación con su compañero Leiva- era muy inferior al mostrado por él mismo en discos como ‘Animales’. Por eso escribir estas líneas me hace especial ilusión porque intento hacerlo con más rigor del habitual y porque además, para mi sorpresa, tengo cosas buenas que decir y me apetece decirlas.

Hace semanas hablé aquí de ‘La pegatina’, un tema normalito que es el primer single del disco y con el que simplemente ‘me apetecía escuchar más’. Poco después llego ‘Rucu rucu’ y mis presagios empezaban a ser ciertos: Rubén se tomaba a coña esto de hacer canciones y lo demostraba en temas de factura como ‘Rucu rucu’. Por eso, cuando escucho el disco al completo me encuentro con una bonita colección de canciones que si son merecedoras de varias escuchas. Rubén saca su lado de chaval de barrio, con quizás menos pose que su compañero Leiva, y se rodea de nuevos músicos (Joe Eceiza, Datz y Alvaro Lucini) y nuevo productor (Juan de Dios, productor de Deluxe, Stereotipos, Vikxie…) para ‘dar a luz’ su primer hijo en solitario, un disco lleno de canciones que merecen un lugar entre lo más destacado de lo que llevamos de 2012.


A priori los dos temas más sorprendentes del disco son el díptico formado por ‘Invierno’ y ‘Ozono’, esta segunda cantada a dúo con la omnipresente Sara Íñiguez de ‘Rubia’ donde Rubén demuestra que tiene una forma de escribir canciones distinta, capaz de hacer pupa, y donde consigue emocionar en temas eminentemente acústicos al margen de alguna parte con la banda al completo sonando. Sin duda estas dos canciones son la joya de la corona de ‘Lo que más’.

Temas como ‘Nombre de canción, ‘Chavalita’ (maravilloso el trabajo de Juan de Dios al piano en esta canción), ‘Nada más’ o ‘San Valentín’ nos recuerdan al Rubén que hacía temas como ‘Matar al cartero’ o ‘Madrid’, sencillez al servicio de las canciones pero sin caer en la simpleza. Canciones de pop rock sin complejos.

Y luego está el lado más duro del disco, aquel donde Rubén saca todo el rencor, la mala baba y las frases menos amables. Las canciones que cierran el disco, ‘Como cualquiera’ (con la que abría esta entrada del blog), ‘Mañana será otro día’ y ‘Lo que más’, que da nombre al disco, son canciones oscuras y llenas de malos sentimientos, y ahí es donde sale el mejor Rubén, siendo franco y elegante a la hora de lanzar dardos venenosos y sobre todo a la hora de decir las cosas claras. Creo que todos estos años en Pereza han sido duros muchas veces para él por ver su trabajo seguidamente supeditado al de Leiva, recordemos que cuando por fin consiguió que una canción suya fuese single –Pirata- alguien tuvo la feliz idea de grabarla a dúo con Leiva. Y es que, escuchando esta ultima parte del disco, no puedo evitar alguna que otra vez poner la cara de Leiva en la diana de esos dardos.


Creedme que me alegra mucho escribir estas líneas positivas sobre Rubén. Pereza es una de las bandas de mi vida, llevo muchos conciertos suyos a mis espaldas y siempre he sido mucho más del lado de las canciones de Leiva. Por eso creo que es positivo este disco, Leiva haciendo lo que le ha dado la gana con el ‘yo me lo guiso, yo me lo como’ que ya venía haciendo en Pereza y Rubén sacando canciones buenas que llevaba dentro, contando con el apoyo de un gran productor y una nueva banda, y lanzándose a la carretera con no más verdad que la que llevan sus canciones, que no es poca. Toda la suerte del mundo, Rubén, me encanta haber tenido que bajarme los pantalones y pasarme muchos buenos ratos escuchando tu disco ¡Bravo!
Para muestra, un botón, la que para mi es una de las mejores canciones del disco y que rompe radicalmente con todo lo que venía haciendo. Rubén sangra en estas canciones y aquí lo hace junto a la voz de Sara Rubia…



Sin más… me despido, besos, saludos, abrazos, desvaríos varios y… a ver qué pasa con todo

lunes, 26 de marzo de 2012

Crónica de de Movie Jack @ The Class (Gijón) 23 de marzo 2012



He ido dejándolo pasar y al final no lo había hecho hasta ahora, no había dado el hueco que se merecen en este blog a la banda asturiana Movie Jack. Ganadores del concurso de maquetas de ’40 Principales Asturias’ el pasado mes de septiembre, poco después y gracias a ese premio entraron a grabar en los estudios Fase 4 de Gijón su primer disco, de título ‘Movie Jack’, tras haber establecido una formación constante y haber editado como tal 3 EP’s autoproducidos. Movie Jack es una de esas bandas que no se amedrenta en directo y, por lo tanto, no hay mejor manera de hablar de ellos que contando como es un directo de esta banda que lleva ya muchos años sobre todo aquel escenario que les permita cantar sus canciones.

La cita con las canciones de Movie Jack, tras haber presentado ya sus discos en Avilés y Oviedo en dos conciertos llenos hasta la bandera, era en Gijón, en la sala The Class –anteriormente conocida como Stone Park o Louie Louie- el pasado viernes 23 de marzo. No solo era la presentación oficial del disco en Gijón, sino que también se iban a hacer acompañar de lo más granado de la escena musical asturiana.


Pablo Herrero, voz y guitarra de Movie Jack, fue el encargado de abrir el concierto mientras sus compañeros, Diego Motta al bajo, Pablo Pravia a la batería y Rodrigo Feijoo a la guitarra, esperaban pacientes en sus puestos mientras este cantaba ‘Mi Sitio I’, tema de corte acústico que también se encarga de abrir el disco. Tras este mini tema, con toda la banda preparada, comenzó la descarga de canciones eléctricas con las que siempre Movie Jack hace valerse en sus directos, ‘Calor’, tema que no está incluido en el disco y donde la banda dejaba bien claro lo que iba a necesitar esa noche ‘Necesito tu dosis de amor salvaje, necesito tu dosis de calor’ y siguieron con el himno que ya es ‘Nadie nos podrá parar’, esta ya incluida en su primer largo.

No se hizo esperar la aparición del primer invitado de la noche, Jorge Alonso –cantante de Moonglow y del proyecto de versiones de Nick Cave ‘Compartiendo las semillas’ en el que comparte escenario con Rodrigo- puso su inconfundible voz y su actitud rock a la canción ‘Insaciable’. Siguieron ‘Solo pienso en ti’ y ‘El bufón’, uno de los temas más antiguos de Movie Jack, donde hizo aparición el segundo invitado de la noche. Oscar Ybarrra, trompetista de Marlango y que también colabora en el disco, puso su trompeta una vez más al servicio de las canciones de Movie Jack.


Iba quedando claro que esto iba a ser un concierto entre amigos, por lo que nada más despedir a Oscar fue Igor Paskual –ex babylon Chat, guitarrista de Loquillo y que hace poco publicó su primer disco en solitario ‘Equilibrio inestable’- el que subió a dar calor al escenario. Y así fue como Igor, artista con cientos de conciertos a sus espaldas, sacó su lado más golfo y pendenciero derramándose la copa por la cabeza e improvisó su propia versión de la letra de ‘Hoy no quiero hacerlo’ mientras se marcaba unos bailes dentro y fuera del escenario tras insistir en que ‘aun no había pasado por casa tras su concierto la noche anterior en Oviedo’. Movie siguieron con su habitual versión de ‘El ultimo brindis’, canción de Babylon Chat y que Igor tampoco quiso perderse y se autoinvitó a cantar con ellos.


Tras el ‘huracán Paskual’, la banda ya sola sobre el escenario hizo su particular llamamiento ‘anti-indie’, que ya protagonizó su anterior EP titulado precisamente ‘Muerte al indie’. ‘Nosotros no somos indies, es mucho más divertido ser dandies’. No podía ser otra que ‘Dandy’, también incluida en su disco, la que continuase el concierto. Ya estaba cerca el final por lo que sacaron su artillería pesada con una de sus mejores canciones, ‘Me dejo llevar’ e invitando a Helena Gil, de La M de Matilde, y su preciosa voz a subirse al escenario. El tema elegido por ella fue ‘Mi lado salvaje’, canción que sirvió de primer adelanto al disco y donde Helena puso su dulzura y su saber estar sobre un escenario. Atención a ‘Los días de invierno’, el primer EP del proyecto en solitario de Helena, del que pronto hablaremos aquí.

Pablo se volvía a quedar solo en el escenario y agarrado a su guitarra nos presentaba un tema nuevo con el título provisional de ‘Si un día te cansas de mí’ que deja entrever que el talento compositivo de la banda sigue en pie y que después de este primer disco vendrán muchos más con canciones tan buenas como los 12 cortes que forman ‘Movie Jack’. Aun había tiempo para una versión más, en este caso una versión de una versión. ‘Todo negro’, la adaptación al castellano del clásico de los Rolling Stones ‘Paint it black’, dio paso a la ultima canción de la noche, el tema ‘Chica peligrosa’, que fue elegido como primer single de esta primera aventura de la banda, y donde invitaron de nuevo a Oscar Ybarra a unirse a la fiesta.

El broche perfecto para una noche especial, donde Movie Jack volvieron a demostrar, esta vez rodeados de amigos, que sus canciones merecen ser escuchadas y que lo mejor, sin duda, aun está por llegar.

Para todos aquellos que aun no hayáis escuchado a Movie Jack, aquí tenéis el tema ‘Mi lado salvaje’ una de las canciones incluidas en el disco y si pincháis aquí podréis llegaréis a su bandcamp y allí podréis escuchar el disco al completo y comprarlo en formato digital. También les podéis seguir en twitter y facebook.



Sin más… me despido, besos, saludos, abrazos, desvaríos varios y… ruock