domingo, 23 de diciembre de 2012

M Clan @ Teatro de La Laboral (Gijón) 22-12-2012




La suerte que tienen todos aquellos que llevan muchos años dedicándose a la música es que, si lo han hecho bien, poco tienen que demostrar cuando se presentan en directo. Todos los que abarrotábamos ayer el teatro de La Laboral de Gijón pensábamos lo mismo de M Clan: sabíamos que no nos iban a decepcionar, y así fue. Esta vez la propuesta era mucho más sencilla y directa que en la anterior gira, ya no hay sección de metales y no hay teclados, en pos de obtener una faceta más cruda del cancionero de la banda murciana. Coki Giménez a la batería, Chapo González al bajo, Prisco a la guitarra y, ¿cómo no? Ricardo Ruipérez a la guitarra con Carlos Tarque poniendo voz, alma y actitud a las canciones.

En los últimos meses en España utilizamos la expresión ‘La voz’ para algo muy distinto a lo que yo entiendo como ‘La voz’ que, para mí, es desde hace mucho tiempo y con el permiso de Frank, este hombre llamado Carlos Tarque que desde el minuto cero salió a comerse el escenario y a enamorar a su público. ‘Arenas movedizas’ y ‘Rocknroll del siglo XXI’ fueron las primera en sonar de la noche, ambas del último disco de los murcianos, ‘Arenas movedizas’, para seguir con ‘Para no ver el final’ y ‘Basta de blues’, del anterior disco de la banda. Estos dos temas, desnudos sin los metales que acompañan en la versión de estudio, ejemplifican lo que la banda es en directo a día de hoy, ganando en contundencia y perdiendo en calidez, mostrando el lado más duro del repertorio. El actual single, ‘Escucha mi voz’, fue aclamado por el público como en un karaoke pues se ve que lo tienen reciente, lo cual no pasó con ‘Perdido en la ciudad’, del primer disco de la banda, y que solo los más fieles seguidores corearon. No olvidemos que M Clan es una banda que suma más de veinte años sobre los escenarios y por lo tanto aglutina un amplio abanico de edades entre sus seguidores. ‘Roto por dentro’ o ‘Las calles están ardiendo’ de ‘Memorias de un espantapajaros’ encajaron perfectamente con ‘Noche de aullidos’ o ‘Ritual’, algunas de las nuevas canciones, dejando claro que esta nueva gira no iba a echar la vista atrás en demasiadas ociasiones, basanndose principalmente en la última trilogía de la banda, que ha conseguido el respeto unánime de crítica y público.




Dos de los grandes clásicos de M Clan son adaptaciones al castellano de grandes temas de rock. Ayer no faltaron en el repertorio ‘Maggie despierta’, de Rod Stewart, ni ‘Llamando a tierra’ de la Steve Miller Band. ‘Para decirte adiós’ y ‘Calle sin luz’ pusieron fin a la primera parte del concierto. Volvieron no una sino dos veces, la primera para decirnos que ‘Nadie se acordará de ti’ y recordarnos los ‘Pasos de equilibrista’ y la segunda para clavarnos una lanza en el corazón con ‘Miedo’ y pedirnos, por favor, que nos ‘Quedáramos a dormir, que pasaran treinta años antes de mañana’. Porque esos veinte años son los que M Clan llevan haciendo rock en este país, despojándose desde hace años de las exigencias de las radios comerciales y trayendo su rock sin complejos a todas las plazas de este país.




Es cierto que se echa en falta la sección de metales, con los insuperables ‘No Reply’ que acompañaban a los Clan en su anterior gira, pero no hay reproche a las casi dos horas de show de los murcianos, con un Carlos Tarque inconmensurable, cómplice con el público y con la que, según mi humilde opinión, es la voz del rock en este país. La banda suena sólida, fruto de varios años en la carretera juntos y el público, como es normal, lo percibe y durante dos horas no puede apartar la vista de ese escenario donde todo parece un poco menos grave. Larga vida a M Clan.

Sin más… me despido, besos, saludos, abrazos, desvaríos varios y… xxxx

jueves, 20 de diciembre de 2012

Que nadie te toque la música, Alejandro.




A medida que vas creciendo es normal, sano y lógico que vayas escuchando nueva música. Cuando eres un niño estás influenciado por lo que escuchas en casa, lo que escuchan tus amigos y, al menos en mi caso, por lo que la televisión y la radio ofrecían cuando aun estos eran escaparates de novedades discográficas. Ya he dicho más de una vez que si a día de hoy escucho la música que escucho es porque he ido dando pequeños pasos hacia ella y, sin lugar a dudas, uno de los pasos más importantes tiene el nombre de Alejandro Sanz.

Sé que en el año 2012 no es nada ‘cool’ decir que te gusta la música de Alejandro Sanz, ni siquiera lo es decir que has tenido una época de tu vida en la que escuchabas esa música, pero creo que es sano desentenderse de esos prejuicios. Cierto es que a día de hoy no es uno de mis referentes musicales, pero cuando llevas más de quince años escuchando la música de una misma persona se te mete en la piel y pasa a formar parte de lo que eres. Precisamente esos prejuicios de los que tanto presumo carecer son los que me han llevado a no hablar hasta tres meses después de ‘La música no se toca’, último disco de estudio de Alejandro Sanz y primero en Universal tras veinte años de relación con Warner.




Alejandro siempre ha sido un cantante de lo que aquí acertamos a llamar ‘canción italiana’, una persona que se desenvolvía cómodamente en las baladas y al cual atribuimos el honor de tener el disco más vendido de la historia de la música española, ‘Más’, con más de dos millones de copias vendidas en nuestro país. Tras un par de discos con cierta inclinación latina que no fueron recibidos con agrado por su público –aunque a mí personalmente me encantan, sobre todo ‘No es lo mismo’. Es que yo dentro de lo comercial siempre he sido muy indie- volvió a esa ruta de las apasionadas composiciones de amor con su anterior disco, ‘Paraíso express’. Esta es la fórmula que se repite en ‘La música no se toca’, un disco con claros y nubes que deja un sabor extraño tras la primera escucha pero que, si le concedes las escuchas precisas, te deja ver unas cuantas canciones que pueden llenar tus tardes de invierno. Lo primero que habría que decir de este nuevo disco es que la elección de los dos primeros sencillos no ha sido la más adecuada: si vas a publicar un disco después de verano, intenta que el sencillo sea algo que pueda sonar durante el periodo estival. ‘No me compares’ no es de lo mejor del disco, como tampoco lo es ‘Se vende’. Para descubrir las joyas del disco hay que pararse a escuchar los detalles, las letras, y descubrirás ‘Como decir sin andar diciendo’ con esos maravillosos metales o ‘Camino a casa’, canción de redención de Alejandro donde alaba la llegada al hogar. También ‘La música no se toca’ es un bonito homenaje a la música, que abre el disco, y ‘Yo te traigo… 20 años’ homenajea a los seguidores que llevan ese periodo escuchando las canciones del madrileño, con mención incluida a ‘Tu letra podré acariciar’, y que también sirve de despedida a su anterior discográfica con la que había publicado todo el grueso de su carrera. En ‘Llamando a la mujer acción’ a Alejandro le gustaría ser Sabina pero le queda forzado y con una producción fuera de lugar del resto del disco. ‘Nena’ y el actual single ‘Mi marciana’ son canciones de amor al uso para cerrar un disco con la preciosa ‘Para decirle adiós’.

No es el mejor disco de Alejandro, lo sé yo, lo sabes tú y lo sabe él, pero eso no quiere ser que no pueda ser tu compañero de viaje y que puedas extraer de él alguna que otra canción que te lleve de la mano durante una temporada o, quien sabe si para siempre. Para todos aquellos extraños seres que aun compráis –compramos- discos originales, os recomiendo que leáis los agradecimientos del disco, la parte en la que Alejandro habla de su madre. Despierta la ternura y el amor que solo puede provocar una madre y él habla de la suya, que hace poco que se fue. De lo mejor del disco.


Sin más… me despido, besos, saludos, abrazos, desvaríos varios y… colgué el espejo del perdón y nadie se miró.

martes, 11 de diciembre de 2012

KaseO Jazz Magnetism



Si me llegan a decir hace un año que este iba a ser uno de mis discos favoritos de este 2012 que se nos acaba no me lo hubiese creído, o al menos me hubiese resultado bastante extraño. Creo que en la música siempre hay que tener las orejas bien abiertas, no vaya a ser que se te escape algo de lo que te puedas enamorar perdidamente. Lo mismo pasa en la vida, pero eso es otro cantar.

Posiblemente Javier Ibarra, alias Kaseo O, MC de la famosa banda zaragozana de rap Violadores del Verso, tampoco se hubiese creído el experimento que hoy estamos ubicando en el podium musical: rapear sustituyendo las habituales bases propias del hip hop por una banda de jazz. El resultado se llama KaseO Jazz Magnetism y, aunque publicado a finales de 2011, es para mí uno de lo mejores discos que nos ha dado este 2012.

A aquellos que, como yo, sois fans de la música cantada en castellana no podéis -podemos- obviar uno de los movimientos artísticos y musicales de las últimas décadas en España, el rap. Verdades como puños, historias contadas al pie de la realidad, pero también muchísimos sentimientos, letras de amor… Precisamente este disco es más accesible por sustituir las bases mas hardcore del hip hop por esa banda de jazz que aporta musicalidad a las composiciones de KaseO y que hace que los que éramos ajenos a todo esto alucinemos con algo que, por desconocimiento, nunca nos habíamos parado a escuchar.




Es Javier Ibarra uno de los iconos en lo que al rap patrio se refiere. Con Violadores del Verso ha conseguido cifras de banda de rock, tanto en ventas de discos -su último lanzamiento, que ya data de 2007, entró directo a las listas de ventas- como, sobre todo, en asistencia a conciertos. También, y por encima de todo eso, le debemos a él y a otros tantos compañeros de profesión, la creación de una cultura del hip hop en España, encontrando en la música de Doble V algunos de sus himnos más imperecederos. Creo que el principal problema de la gente a la escuchar este tipo de música es que, hasta la llegada de internet, era una música menos accesible por no sonar en la radiofórmula y por tampoco tener cabida en los cerrados ámbitos culturales de nuestra música. 

En un mundo sin prejuicios KaseO Jazz Magnetism sería uno de los discos de 2012 en todas las listas de los más granados medios de comunicación. Pero no, no vivimos en ese mundo ideal por lo que, por ahora, nos resignaremos a escucharlo a todo volumen en casa, o conduciendo en el coche, creyéndonos durante quince canciones que aun es posible cambiar el mundo.

La primera canción que escuché fue 'Que no hay alcohol' así que ojalá vuestro recorrido empiece y termine de la misma forma que el mío.



Sin más… me despido, besos, saludos, abrazos, desvaríos varios y… circo

lunes, 10 de diciembre de 2012

¿Por qué me comprasteis un walkie-talkie si era hijo único?





No sé bien qué es lo que me hizo comprar, hace unas semanas, ¡Por qué me comprasteis un wakie talkie si era hijo único?' el primer libro de ficción (para adultos) de Santi Balmes, cantante de la banda catalana Love Of Lesbian. Digamos que LOL no es una de mis referencias musicales pero supongo que confiaba en que Santi sabría imprimir la gracia de alguno de sus temas a un relato de ficción. La edición del libro también ha ayudado en la compra, una cuidada edición de lujo con tapa dura e ilustrado a todo color por Ricardo Cavolo, uno de los más talentosos artistas que tenemos en España.

La primera impresión que causa el libro es de desconcierto. '¿Qué es esta locura que estoy leyendo?' supongo que se le habrá pasado por la cabeza a más de uno de los lectores de esta novela. Pero esa locura se convierte en agradable y ese desconcierto inicial en el leitmotiv de un libro que cuenta las andanzas de un niño prodigio de la música española al que las cosas no le van como él habría soñado. El ritmo es rápido y el autor no de tregua, con graciosas notas al pie de muchas de las páginas y, si, el autor si que sabe trasladar el humor de algunas de sus composiciones a esta primera novela. Como ya he dicho, son las ilustraciones de Ricardo Cavolo las que también aportan gran valor al libro, siempre con su estilo colorista y adornando muchas de las páginas de la historia de Constancito Obs.




Olvídate de los prejuicios que puedas tener hacia Santi Balmes y déjate divertir, esto no es más que una buena forma de ocupar unas cuantas aburridas tardes de otoño. No te arrepentirás y, si lo haces, puedes ir a la FNAC que hasta quince días después te devuelven el importe.

De despida os dejo un tema de Love of Lesbian, mi favorito del último disco. Que no se diga que en tardesderecreo no lo hemos escuchado.




Sin más… me despido, besos, saludos, abrazos, desvaríos varios y… quiero decirte


martes, 13 de noviembre de 2012

De Manolito a Manolo.




Soy una persona bastante apegada a la nostalgia, pero no soy de esos que piensan que cualquier tiempo pasado fue mejor, para nada, pero tengo la suerte de haber vivido una infancia maravillosamente normal y llena de cosas que a día de hoy, cuando las recuerdo, me hacen aflojar una sonrisa. Es por eso que aun sigo enamorado de películas como E.T., Toy Story o El Rey León, no sólo porque me parezcan grandes películas, sino porque también me recuerdan al niño que fui y que, sin él, nunca habría llegado a ser la persona de veinticinco años que soy a día de hoy.

Hace un par de meses Elvira Lindo anunciaba en su blog que, tras diez años sin noticias de nuestro amigo, iba a publicar la octava aventura de Manolito Gafotas. Los libros de Manolito Gafotas no son, como las películas que antes nombré, solamente libros que leí de niño, son parte de mi historia personal. El primero lo leí antes de cumplir 10 años y siempre esperaba con ganas las nuevas entregas de ese niño de Carabanchel (Alto) que robó el corazón y revolucionó la España entera de los años noventa. La fórmula del éxito, como en casi todas las obras maestras, es la sencillez y la empatía. Todos hemos sido un poco Manolito en nuestra vida, o tenido a una Catalina como madre o a un hermano como El Imbécil. También nos hemos encontrado con algún que otro chulito como Yihad, hemos tenido un amigo como Orejones López o nos ha roto el corazón alguna Melody o Susana Bragas Sucias. Para mí Manolito es ir con mi madre a comprar uno de sus libros a El Corte Inglés, o ir corriendo al Simago a comprarme otro de ellos mientras mi madre y mi abuela –que falleció en 1999, así que echa cuentas…- me esperaban en casa. También recuerdo aquel Manolito on the road que compré una vez paseando con mis padres por el centro de Gijón. Eso es para mí Manolito, el resumen de mi infancia y el principio de mi adolescencia.




El nuevo libro nos trae una ración más de carcajadas, de momentos reconfortantes y de felicidad pura, como la que sentíamos cuando éramos niños y las palabras ‘crisis’, ‘trabajo’ y ‘situación económica’ no eran más que palabras del diccionario de las que aun no queríamos conocer el significado. Puedes leer ‘Mejor Manolo’ sin haber leído los otros siete libros, incluso podrías comprártelos todos y leerlos del tirón –no creo que tardases más de tres tardes- pero creo que los que realmente sentimos este libro como algo especial, como un viaje a un pasado que a pesar de ser cercano se nos antoja ya lejano, somos aquellos que, como he dicho antes, depositamos en Manolito y su barrio nuestras esperanzas de niño y dejamos que este nos llevara de la mano por nuestros primeros años de vida. Son todo palabras de agradecimiento hacia Elvira Lindo por traer de vuelta a Manolo, ojalá esto no sea una mirada puntual al pasado, me encantaría seguir creciendo con él, que cada cierto tiempo pudiésemos saber más cosas sobre lo que le pasa. Te lo pido yo y te lo pide una generación que cuando mira a su futuro siente mucho miedo y que cosas como esta les hace recordar que fueron muy felices en el pasado.

Sin más… me despido, besos, saludos, abrazos, desvaríos varios y… libros.

lunes, 5 de noviembre de 2012

¡Ciao Pescao!¡Qué te vaya bonito!




Lo mejor que tiene el otoño no son ni las castañas, ni Instagram plagado de fotos de hojarasca de árboles de hoja caduca, lo mejor del otoño es sin duda que –supongo que teniendo en cuenta que las navidades están ahí, a la vuelta de la esquina- las estanterías de las tiendas de discos se llenan de novedades. Desde el pasado mes de septiembre no ha habido martes en el que no haya habido alguna novedad, de mayor o menor calado en vuestros intereses personales, por lo que este martes 6 de noviembre de 2012 no iba a ser menos, con más de un lanzamiento que aparecerá reflejado aquí. Hoy me apetece hablar de El Pescao, un viejo conocido de esta morada.

Mañana sale a la venta en iTunes –una semana más tarde en formato CD- el EP de ‘despedida’ de David Otero, El Pescao, que lleva por título el contundente ‘Ciao Pescao’. Y es que David, después de más de dos años de gira ha decidido poner punto y aparte e irse a vivir una temporada fuera de nuestro país, en busca de experiencias y nuevas historias, pero no nos deja solos a la deriva, sino que nos deja estas nuevas cuatro compañeras de viaje que harán que la espera se haga más llevadera. Para esta nueva grabación conjuga lo nuevo y lo no tan nuevo: a la producción está un gran conocido, Nigel Walker, productor de la práctica totalidad de los discos de ECDL, y como banda ha elegido a los músicos que le han acompañado estos dos años de gira -los hermanos Raúl y Gelu Galván, Carlos Vera y Muñoz 'La bestia de Almansa'. El resultado ha sido un EP con cierto carácter melancólico y aire de despedida con un sonido muy guitarrero, sobre todo en ‘Todo se complica’ y ‘Corazón de cristal’ que recuperan la esencia del David pre-El Pescao. En ‘El mundo de los recuerdos’ echa la vista atrás a su juventud, con guiño incluido a su primo Dani Martín, en la que recuerda a músicos como Carlos Sadness o Delafé y Las Flores Azules y en ‘Que no te llamen loco’, cierre del disco, de corte acústico, que es toda una declaración de intenciones y un broche de oro a estos dos años llenos de canciones.




David apuesta por la valentía con esta despedida, en una época donde un parón largo es muchas veces sinónimo de olvido, pero él siempre se ha caracterizado por hacer las cosas de la manera en la que él creía, olvidándose de cánones establecidos y caminos ya segados por otros. Cuando ECDL dijo ‘hasta luego’, tuve mucha curiosidad por el proyecto de David, y puedo decir muy orgulloso que lo ha llevado de una forma honesta y sencilla, sin grandes pretensiones pero consiguiendo mucho más de lo que seguramente él mismo creía que iba a conseguir. Suerte en tus nuevas andanzas, echaremos de menos tu música mientras estés allende los mares, vuelve pronto y con la mochila bien cargada de nuevas emociones.
Para despedirnos, el video de ‘Todo se complica’, que ha conseguido emocionarme, y que recorrer estos dos años de El Pescao, ¡por otros muchos más!




Sin más… me despido, besos, saludos, abrazos, desvaríos varios y… mycause


martes, 23 de octubre de 2012

Ojalá




La música, fiel compañera, no solo es un medio de emoción colectiva, no es sólo la forma que utilizamos para expresar nuestras emociones, bien sea escuchando o los autores escribiendo y dejando que nosotros hagamos suyas sus canciones. La música también es uno de los medios más lícitos y auténticos de denuncia, siempre lo ha sido y siempre lo será, y por eso aplaudo la iniciativa de Alejo Stivel.

En su nuevo video, extraído de su último disco lleno de versiones de clásicos de la música en castellano, presenta la canción de Silvio Rodríguez ‘Ojalá’. Alejo no se limita a hacer un video de una canción sino que la sitúa en el contexto de esta crisis en la que nuestro país se ve sumida y de la que hablamos con una tranquilidad pasmosa, ya nos hemos acostumbrado a que las noticias hablen de desahucios, de recortes en cosas tan básicas como educación o sanidad, de una clase política por la que muchos no se sienten –sentimos- representados. Y logra emocionar, porque el video te va llevando por el viaje que hemos realizado estos últimos años y por el que aun nos queda por hacer en los venideros y simplemente pone la carne de gallina, porque la música es para eso, para hacernos sentir vivos y para usarla para todo aquello que nosotros creamos loable y honesto.

Al final del video, Stivel ‘entrega’ el CD con la canción a Angela Merkel. ‘Ojalá’ este himno, este tema de Silvio revisitado por Alejo, nos sirva de ánimo, de pensar que debemos estar unidos y ayudar siempre a los que queremos, de convencernos una vez más del poder sanador de la música, de darnos cuenta que siempre hay esperanza por negro que pinten el futuro. Sobre todo nosotros, los jóvenes, somos los que tenemos que poner las cartas sobre la mesa y demostrar lo que valemos, hasta que alguien se de cuenta, hasta que por fin todos nuestros sueños se conviertan en realidad.


Sin más… me despido, besos, saludos, abrazos, desvaríos varios y… (_)

lunes, 22 de octubre de 2012

Sethler nos llama a filas.




Conocí a Sethler a través de Twitter, ‘hey, hago canciones y yo también soy de Asturias, aunque vivo en Madrid’, fue su carta de presentación en la famosa red social de los 140 caracteres. Poco tiempo después, a finales del mes de mayo de este mismo año, él fue el encargado de abrir el concierto de La Habitación Roja en Gijón y allí me acerqué a verle. Sus gafas de pasta, su altura y su camiseta de ‘Yo soy Sethler’ fueron mi primera impresión de un artista al que solo conocía por sus tweets. Todo esto que os cuento fue razón suficiente para que el pasado 2 de octubre estuviese de los primeros en la tienda de discos preguntando por ‘Batalla’, su primer disco, que anteriormente él mismo había publicado en su Bandcamp y que ahora edita la multinacional EMI.

En estos días en los que predomina el ‘fast food’ en la música, Sethler se viste de chef y nos prepara una larga comida de varios platos a degustar. No pretende que escuchemos el disco una vez y salgamos dando botes, tampoco que a la segunda escucha nos sepamos todas las letras, olvidáos de eso, esto no es un McDonald’s de la música. Lo que ‘Batalla’ pretende es que nos sentemos tranquilamente a escuchar lo que este asturiano nos pretende decir a lo largo de las dieciséis canciones que llenan su larga duración, que nos sentemos en el coche dispuestos a hacer un viaje largo, de esos que recuerdas tanto por lo que hiciste como por lo placentero que fue el trayecto.




La llamada a filas de esta particular batalla está producda por el propio Sethler y Toni Brunet –Marlango, Gastelo, Miguel Ríos- y nos introduce en un mundo intimista y delicado. Las canciones de este disco son fieles compañeras de viaje, pronto te sorprendarás acompañando a Sethler a las canciones, como lo hace Boza en ‘Acaba tú mis frases’, o con la bella ‘De miedo y dolor'. La ‘Dueña del otoño’ te llevará a ‘Míranos’, primer single de este disco de título bélico y sensaciones intensas.

Escucha a Sethler cuando estés ordenando tu colección de discos, cuando salgas a dar un paseo por las calles de tu ciudad, cuando tu novia te diga que os tenéis que tomar un tiempo. Escúchalo, sobre todo, cuando tengas ganas de sentarte tranquilamente a la mesa a comer un plato bien preparado, cuando no tengas prisa, cuando lo que te importen sean las formas y no solamente llegar al lugar de destino. Sethler no te dejará solo y te llevará de la mano a donde quieras llegar. Te lo digo de verdad, a mí me ha pasado.

Yo conocí a Sethler a través de @sethlerdaniels y de su página de Facebook. Puede que a ti también te apetezca escuchar lo que dice. Su disco está disponible en Spotify y en ese mito urbano que son las tiendas de discos.


Sin más… me despido, besos, saludos, abrazos, desvaríos varios y… bajo el edredón.

domingo, 21 de octubre de 2012

Extremoduro arrasa mientras 'roba perchas del hotel'.





A diario se nos llena la boca hablando de bandas extranjeras que van a venir a nuestro país a tocar, con sus grandes shows y su pirotecnia. Lógicamente no tengo nada en contra de esas bandas, de hecho muchas de ellas me gustan, lo que me molesta es que ese amor por ‘lo de fuera’ vaya en detrimento de las maravillosas bandas que tenemos en nuestro país, que no llenan estadios, que no pueden ni siquiera vivir de la música, pero que si que tienen la misma ilusión que cualquier banda de alta fama. Hoy hablaré de un término medio, de la única banda española que este año ha conseguido llenar grandes recintos, ellos son Extremoduro.

La banda de Robe Iniesta poco tiene que ver con las demás bandas de este país: no todos pueden permitirse el lujo de sacar disco cuando quieran, evitar de manera constante la promoción de sus trabajos y de hacer gira cuando el cuerpo lo pida y no sujetas a un lanzamiento discográfico. Después de sacar el mejor disco en castellano del año 2011, Extremoduro se planteó para este otoño hacer unas cuantas fechas para presentar las canciones de sus dos último trabajos –de ‘Material defectuoso’ no había habido gira y ‘La ley innata’ se publicó en mitad de una- y recordar las canciones que les permiten todos esos privilegios que antes comentaba. Porque no nos engañemos, si Extremoduro puede hacer, como diría Robe, ‘lo que les sale de los cojones’ es porque se lo han ganado con un repertorio que ha marcado una generación, la misma generación que ha abarrotado los recintos de las ocho ciudades –a falta de A Coruña, con todo vendido- por las que ha pasado la gira ‘Robando perchas del hotel’ convirtiendo a esta en la gira más exitosa de este año en España, donde tantos han tenido que renunciar a salir de gira y donde los más afortunados se han tenido que conformar con un formato reducido. Pero si hablamos de gira exitosa no solo hablamos de números, eso supongo que es lo que hará un contable, hablamos de una banda que sigue en plena forma y que ofrece un show de tres horas donde no hay canción mala, donde no hay momento flojo, donde se produce un karaoke instantáneo del público desde el minuto cero.




Ayer tuve la suerte de asistir a un concierto de la gira, al del BEC en Bilbao, y ver allí a dieciséis mil personas arropando en su vuelta a los escenarios a la banda me puso la piel de gallina en más de una ocasión, me hizo emocionarme en otra y, sobre todo, me dejó con la sensación de que aun hay esperanza en este mundo para aquellos que se dedican a hacer canciones. Creo que esa es la reflexión más importante que se debe sacar de esta gira, de que aun hay cosas en este mundillo, en el que muchos participamos de una forma u otra, que merecen la pena y que debemos explotarlas y beber de ellas. Volver a ver a una banda española llenando estadios es algo indescriptible para los que amamos la música, algo que nos debemos a nosotros mismos, a nuestra música y a nuestra cultura. Que si, que está genial que Muse o Keane toquen en España y llenen grandes aforos, pero también Extremoduro están haciendo una gira musicalmente perfecta, o Fito con su gira de teatros, o Leiva que combina las salas de mediano aforo con presentaciones en acústico de su primer disco en solitario, o Rubén Pozo, o Supersubmarina, o mil bandas más que están poniendo su granito de arena para que esto no se vaya irremediablemente al carajo –si es que aun puede empeorar más, y se arman de valor y ganas para salir a presentar sus canciones a todo aquel que tenga ganas de pasar dos horas olvidándose del mundo.  Los que seguís yendo a conciertos sois los que hacéis que esta máquina no deje de funcionar y siga dándonos alegrías.




Los que habéis ido a algún show de Extremoduro seguramente suscribáis mis palabras relativas al gran concierto que están haciendo. Los que no hayáis tenido la oportunidad, no desesperéis, seguro que Robe vuelve pronto a hacer de las suyas y presenta sus canciones nuevas en 2013. O quizá no lo haga, eso solo lo sabe él, y ahí radica parte de la magia.


Sin más… me despido, besos, saludos, abrazos desvaríos varios y… arriba

lunes, 1 de octubre de 2012

Movie Jack. 29 septiembre 2012. Descanse en rock.



Que quede claro que esto no es una crónica, es un obituario. Es la despedida de un grupo que aun tenía mucho que decir y que, parece ser, ha dicho su adiós definitivo. Pero sobre todo trata de ser un homenaje a lo feliz que he sido estos años escuchando a Movie Jack y una forma de recordar la fiesta de despedida que fue su concierto del pasado sábado en Oviedo.

Destino 48 acompañaba a Movie Jack el fatídico día. Ellos no se despedían –faltaría más, con todo lo bueno que les viene por delante-, sino que venían a decir que sigue habiendo gente joven con ganas y actitud, que sabe hacer las cosas y que quieren aprender a hacer otras tantas. Desde mi humilde sillón de espectador les nombro claros herederos de Movie Jack.

Un réquiem sonaba en la sala. Todos sabíamos que esa sería la última noche de canciones de la mano de Pablo, Diego, Rodrigo y Biblo. Quizá abrir con ‘Hoy no quiero hacerlo’ nos dejaba la puerta de la esperanza abierta, quizá ‘no querían hacerlo’, quizá no iba a ser el último concierto… ‘Insaciable’, el ya clásico ‘El Bufón’ y ‘Solo pienso en ti’ hicieron entrar en calor a una sala que se debatía entre el duelo y la agitación propia de un concierto de los ovetenses que aun se guardaban algunas balas en el cargador, pues se presentaron algunas canciones inéditas como ‘No hablas, te callas’. Tranquilos, no quedarán en el olvida pues el concierto del sábado fue grabado por Visual Gest en un despliegue de cámaras nunca antes visto en la sala Nunca Jamás de Oviedo.




‘Nadie nos podrá parar’, o eso creíamos, ese himno, uno de los mejores momentos en cada concierto, pasando por el canallismo de ‘Dandy’ y volviendo otra vez a los inéditos con ‘Si un día te cansas de mí’. Movie Jack siempre ha tenido un buen repertorio en el que se han basado sus conciertos pero siempre había hueco para realizar alguna versión. Una de las más celebradas siempre fue el cover que a su vez hace M Clan del ‘Paint it black’ de los Rolling Stones, ‘Todo negro’, y que venía como anillo al dedo pues de riguroso negro iban todos los integrantes de la banda, no olvidemos que a pesar de la alegría del respetable lo que allí se celebraba era un funeral y no un simple concierto de ardiente ‘rocanrol’. ‘Me dejo llevar’, nos cantaba Movie Jack y vaya que si lo hicimos, incluso cantamos ‘El fin del mundo’ aunque fuese la primera vez que la oíamos, incluso nos emocionamos al escuchar ‘Mi lado salvaje’, el que fuera el primer adelanto de su primer, único y último disco. Dijeron adiós, pero sabíamos que iban a volver.

Y así fue, y ‘Nena’ nos hizo recordar por qué algunos empezamos a escuchar a Movie Jack aunque en ‘Maldita señal’ recordamos que lo bueno hay que pagarlo y ‘Héroe local’ nos hizo recordar a algún amigo –y a nosotros mismo, ¿o no?-. El final estaba ahí, alguno de ellos ya veía la luz al final del bar, digo del túnel, y gritaron una vez más eso de ‘Muerte al indie’, que no pretendía tanto criticar una forma de hacer música como una pose y una actitud que resulta a veces cansina. El broche final lo puso ella, la mujer con la que todos hemos soñado en algún concierto de Movie Jack, la cual cada uno se imagina en sus fantasías más atrevidas. Ella es la ‘Chica peligrosa’, la que puso punto y final a seis años de música y diversión.




No es fácil despedir a un grupo que significa cosas para ti, un grupo que a mi personalmente siempre me ha tratado con cariño y ‘amor salvaje’ y al cual yo he correspondido siempre con todo el apoyo que les podía dar. La vida te lleva por caminos y aun somos demasiado jóvenes para poder intentar muchos de ellos. Gracias por este tiempo, gracias a los cuatro por todo, como dije una vez, cuando Antonio Vega nos dejó, y que se puede aplicar a todo tipo de perdidas musicales: ‘Cuando un rockero se va tenemos la suerte de que no nos deja solos, de que sus canciones y los recuerdos siempre van a estar al lado.’ Suerte amigos.

Movie Jack 2006-2012. Nos dejó la noche del pasado sábado 29 de noviembre en Oviedo –Asturias-. Sus vecinos dicen que era buena persona, nosotros opinamos que el leopardo siempre les sentó muy bien. Y las boas. Y el traje. Descanse en rock.





jueves, 27 de septiembre de 2012

Movie Jack dicen adiós




Hace más de tres años –marzo de 2008, lo acabo de consultar en las fotos que hice de ese concierto- que vi por primera vez en directo a Movie Jack. Fue en la presentación del disco de otra persona, en Oviedo, y ellos eran la banda que abría el concierto. Un rato antes del concierto, mientras bebía una caña en el bar que estaba pegado a la sala me encontré a un antiguo compañero de universidad. Le pregunté que si iba al concierto, el me contestó que él era parte del concierto: era el bajista de Movie Jack. Aquel día me volvieron loco y pensaba que estaban totalmente colgados, tras salir al escenario rodeados de boas y demás parafernalia ‘glam’ el cantante terminó el concierto azotando la guitarra con su cinturón. Pura actitud.

No tardé en hablar con mi amigo, Diego Motta, para que me diera más información sobre la banda, me pasara ‘algo de material’ y me contara por qué aun no había oído hablar de ellos. Por aquel entonces solo tenían tres temas grabados con la nueva formación, que será la que este sábado 29 de septiembre de 2012 ponga punto final a la corta andadura de la banda, razón por la cual hoy echo la vista atrás para recordar estos años.




Poco a poco la banda fue creciendo, grabando otros cuatro temas que formarían su EP ‘Hoy no quiero hacerlo’. Recuerdo un viaje a Madrid, después de que Biblo –cantante de la banda, el mismo que terminó el primer concierto aporreando la guitarra con el cinturón- me pasara todos los temas que había grabado desde que comenzó con la banda. Muchos temas, muchos EP’s, mucho talento puesto al servicio de las buenas canciones… Siempre disfruté en los conciertos de Movie Jack, con esos cuatro elementos que llenaban el escenario de pose rockera, que es donde hay que tenerla. Pablo a la batería, Rod Feijoo a la guitarra, Motta al bajo y Biblo a la guitarra y las voces.

En junio de 2010 grabaron un EP de siete temas llamado ‘Muerte al indie’, que criticaba más que al estilo de música a la excesiva pose y a la poca preocupación por lo realmente importante, las canciones, que se da en algunos sectores de la música. Solo tres meses después ganaron el concurso de maquetas de los 40 Principales Asturias y pudieron grabar su primer larga duración. Fue una de las primeras veces que estuve en un estudio de grabación, viendo como se hacía todo, como se le ponía cariño a un proyecto que poco a poco había creciendo. El disco se presentó con éxito en la sala Tribeca de Oviedo y poco después en el Don Floro de Avilés o en The Class, en Gijón. Movie Jack dieron más conciertos antes de sacar el disco que después. En el que creo que fue su último concierto hasta la fecha yo tuve falta. Acababa de correr la media maratón de la que en su día hablé aquí y no tuve ánimos ni fuerzas para irme a Oviedo de concierto.




Hace unas semanas me enteraba de que habían decidido poner punto y final a esta aventura que muchos disfrutamos como niños. Ya no habrás más ‘Chica peligrosa’, ni volveremos a levantar el puño en ‘Nadie nos podrá parar’. Se termina Movie Jack y yo me quedo un poco huérfano, porque quien me conozca o quien me haya visto escribir sobre ellos sabe el inmenso cariño que tengo tanto a las canciones como a las personas que forman esa banda. Para despedirse se hacen acompañar de buenos amigos, invitando a los talentosos Destino 48 a abrir la fiesta de despedida –de la que hablaremos aquí la semana que viene- que, como ya dije, será este sábado 29 de septiembre en la sala Nunca Jamás de Oviedo. Dejaré la emoción contenida para esa última crónica.

Si queréis hacer una de las cosas que más odio, que es enamorarse de un grupo cuando se van a separar, os recomiendo que pinchéis AQUÍ y os dejéis entusiasmar por las canciones de cuatro chavales de Oviedo que en algún momento de estos últimos años soñaban con comerse el mundo. Y estoy seguro de que lo van a hacer, pero no será bajo el nombre de Movie Jack.

miércoles, 26 de septiembre de 2012

Volver a casa con Rulo y la Contrabanda.



Rulo es un viejo conocido en este blog, de él ya hemos hablado en todas las ocasiones que han sido necesarias –y también alguna porque simplemente me apetecía- y lo seguiré haciendo siempre porque desde hace muchos años las canciones de Raúl Gutiérrez ‘Rulo’, antes con La Fuga y ahora con La Contrabanda, forman parte de lo que soy y conducir escuchando uno de sus discos es lo que yo llamo un ‘placer de la vida’. Esta vez hablo de Rulo porque publica nuevo disco en el mes de siempre –en septiembre de 2010 salió a la venta su debut en solitario y el año pasado en el mismo mes ‘A ras de cielo’ fue buen testimonio de lo que Rulo y la Contrabanda son en directo- y que lleva por nombre ‘Especies en extinción’.

Después de mucho tiempo sin escribir aquí –más por falta de temas que por falta de ganas- me gusta retomar esta aventura con él, porque Rulo es en cierta forma una forma de ‘volver a casa’. Me explico. Cuando ayer salí de la tienda de discos –sí, parece ser que aun siguen existiendo- y puse ‘Especies en extinción’ en el coche sabía que nada de lo que saliera de ese disco iba a ser novedoso. No estamos ante un disco de Coldplay, ni de Muse, estamos ante la nueva colección de canciones de un tipo que se caracteriza por su honestidad a la hora de afrontar cada nuevo disco y que emociona desde lo cotidiano y sus temas habituales: el amor/desamor, la carretera y las noches en vela. Rulo escribe desde ese ‘sota, caballo y rey’ y hace que todos aquellos que crecimos con las canciones de La Fuga volvamos a encontrar ese rincón bonito donde guarecernos cuando pintan bastos.

La sensación permanente es que prácticamente cualquier canción de las incluidas en este nuevo disco podría haber estado en el anterior, y viceversa, pero ¡ojo!, esto no es motivo de malestar sino, una vez más, de esa sensación de calor cuando se vuelve al hogar.  Quizá por eso Rulo repite equipo ganador, grabando en los mismos estudios donde ha grabado toda su discografía y con el mismo productor –Javier San Martín- que le ha acompañado desde siempre. También su banda es la misma que ha grabado su anterior disco y que posteriormente le acompañó en su exitosa gira.




‘Al infinito’ abre el disco dejando claro que las musas, con las que Rulo se lleva bien y con las que seguro que se ha tomado ya más de un tercio de cerveza, le vuelven a llevar a los caminos del desamor, de las mujeres que ya no están y que han dejado una pequeña herida en el corazón. ‘Buscando el mar’, single natural del disco, ‘A solas’ y ‘Amor en vena’ vuelven a transitar por esos caminos que tanto nos gustan, de los amores que se quedan en recuerdos, de los inalcanzables, de los que aún están por llegar. ‘El mejor veneno’ pone sobre la mesa las razones de Rulo para seguir ilusionado con esto de la música y las giras que empalman una con otra y ‘Divididos’ denuncia la falta de cariño y de entendimiento en la sociedad que nos ha tocado vivir -y construir- y que posiblemente no es el mejor single de presentación del disco. ‘La flor’, con dos partes bien diferenciadas y seis minutos de reloj de duración recurre a temas que tan bien conocemos gracias a Joaquín Sabina, del que Rulo bebe desde hace muchos años y lo hace con admiración y respeto. Eso sí, una de las joyas se hace esperar hasta la última pista del disco: Rulo escribe una ranchera y la titula ‘El vals del adiós’, y nadie mejor en este país para cantar por México que uno de los más internacionales de nuestros músicos, Enrique Bunbury. Empastan voces y emociones para decir ‘Hasta pronto cabrones, esto ha sido todo’.

Repito, no busquemos grandes sorpresas en el nuevo disco de Rulo y la Contrabanda. Se llama ‘Especies en extinción’ porque está dedicado a esos cuatro que aun seguimos creyendo en ir un martes ilusionados a comprar discos, de los que pensamos que no hay mayor bálsamo que el de una buena canción, de los que cuando llega septiembre y su otoño, el frío y el abrigo, buscamos el calor del hogar en un disco y que algunos encontramos en las canciones de este cántabro con pelo largo.

Para despedirnos, dejamos que Rulo y Enrique canten por México, que este disco traiga alegrías y sueños cumplidos.


Sin más… me despido, besos, saludos, abrazos, desvaríos varios y… prefiero no ver tus ojos al despedirme, ya seré feliz en otra canción.


domingo, 29 de julio de 2012

Destino 48 @ Sala Acapulco (Gijón) 27 julio 2012



Era prácticamente imposible que, teniendo redes sociales, no te hubieses enterado de que la banda gijonesa Destino 48 –de los que ya hemos hablado hace unos meses aquí- tocaba el pasado viernes 27 de julio en la sala Acapulco del Casino de Gijón. Un video viral, el ya mítico #YOVOY, había servido para que todo el mundo se enterase del concierto, pero también para demostrar que al coste de cero euros te puedes montar una promo que llegue a miles de personas. Muchas veces en la tan dañada industria discográfica la crisis también es de ideas y los Destino demuestran así que al menos ellos tienen interés por lo que hacen.


El concierto era una fecha marcada a rojo en el calendario, el día D, pues era el primer concierto en su ciudad después de un año tras la última actuación importante. Antes de comenzar el concierto ya se podía ver que al menos en lo relativo a asistencia su público no se había olvidado de ellos y abarrotó una sala en una ciudad difícil como Gijón. Rockeramente impuntuales sobre la hora prevista hicieron su entrada triunfal los cuatro Destino –Jaime a la voz y la guitarra, Talo a la batería, Alejandro al bajo y Medina a la guitarra- acompañados por Jano Díaz, que puso un bonito colchón a las canciones con su hammond y teclados. Y lo hacían con el tema ‘Vete con cuidado’ de Quique González sonando por la megafonía de la sala y dejando bien claras sus referencias desde el minuto cero.
  

Abrieron con ‘Corset’, uno de los últimos temas compuesto por la banda, para seguir con el rocanrol ‘Chico A Chica B’. Increíble como desde el comienzo del concierto la sala de dejó la voz cantando los temas de la banda, a pesar de solo tener cuatro de ellos registrados en el estudio, una demostración más del poder de Youtube y las redes sociales para la difusión de las canciones. ‘Perdido (y sin blanca)’ fue el primero de los temas de la maqueta que sonó en directo y el público se vino totalmente arriba, ya se había pulsado el botón de ‘ON’ que no se apagaría en toda la noche. ‘Rendido a tus pies’ y ‘Buscando suerte’ siguieron la noche, dejando ver que los temas nuevos también van a dar mucho de qué hablar, para dar paso a la primera versión de la noche. No podía ser otra que el clasicazo ‘Aunque tu no lo sepas’, la canción de Quique González inspirada en un poema de Luis García Montero.


 Así empezó la parte más intima de la noche y ‘Vals’, con la voz de Jaime acompañada por su guitarra y el piano puso tierno al más duro de la sala. ‘Esquivando las balas’, otro clásico de la colección de videos que circulan por internet de la banda, acabó de emocionar al respetable, sobre todo con el solo de armónica con el que Alejandro Saralegui, que en este tema deja aparcado el bajo, se luce al final de la canción y en la que para terminar incluyen un trocito de ‘Aunque sea un rato’, pequeño homenaje de Leiva. Siguieron con ‘Juégate la vida’ y ‘Esto no es un simulacro’, el que para mí es el mejor tema de esta joven banda y que junto a ‘Esquivando las balas’ se podrá escuchar grabada en estudio en el mes de septiembre. El titulo lo dejaba claro, Destino ha vuelto y se les notaba la felicidad en la cara, ese gesto involuntario, esa sonrisa que se te queda cuando has hecho bien tu trabajo y solo te queda disfrutarlo. Esa fue la sensación que tanto arriba como abajo del escenario había en el concierto.


Pero Destino no quiso dar tregua y se volvió a poner eléctrico para tocar ‘Guerra fría’ y ‘Sintigo’, otro de los temas incluido en su maqueta, que dio paso a ‘Animales’, segunda referencia a las canciones de Leiva, el que sin duda por actitud y por talento es uno de los grandes referentes de la banda. Con la sala totalmente venida arriba hicieron una memorable presentación de la banda a cargo de Jaime, que se encargó de ensalzar las cualidades tanto musicales como sexuales de todos sus compañeros y donde mientras la banda interpretaba el ‘You can leave your hat on’ de ‘9 semanas y media’ los más despistados pusieron nombre a las caras que habían dado un gran concierto.


Como en los grandes conciertos se fueron para volver, esta vez con un invitado de lujo. Edu Vázquez se unía, guitarra acústica al hombro, para interpretar el ‘Todavía una canción de amor’ de Los Rodríguez. Otro luchador más de la música asturiana. Los Destino se habían guardado dos de sus mejores balas para el apoteósico final, ‘Mademoiselle rocknroll’ y ‘Utopía’ sirvieron para cerrar una noche que será difícil de olvidar, sobre todo para ellos en la medida de que ha sido uno de sus primeros grandes conciertos, donde todo salió a la perfección y donde el sabor de boca dejado fue inmejorable. Es impresionante y halagador ver que hay bandas jóvenes en Asturias con tantas cosas buenas que decir y tantas ganas, pero también con curiosidad y voluntad de aprender cosas nuevas y dejarse empapar por lo que ellos conocen. La noche del 27 de julio ahí quedará en la memoria de todos como una noche de diversión y buenas canciones pero…  ¿sabéis por qué? Porque #YOFUÍ.




martes, 19 de junio de 2012

Tin Man Fest @ Sala Cats (Madrid) 16/6/2012


Que no son tiempos fáciles en general y para la música en particular es algo que todos sabemos y que no es necesario que nos recuerden a cada momento, pero algo que también deberíamos saber y recordar a cada momento es que la unión hace la fuerza y el aunar proyectos a ideas es la mejor forma para capear el temporal.

Algo así debieron pensar los organizadores de la primera edición del Tin Man Fest, que se celebró en la madrileña sala Cats el pasado sábado 16 de junio. Los elegidos para esta primera edición son tres grupos que difícilmente encajarían en cualquier otro festival de los que se celebran a lo largo y ancho de nuestro país. Ellos forman parte de lo que acertaron a llamar ‘Limbo rock’, pues están en tierra de nadie en lo que a etiquetas se refiere. ¿Son pop?¿Son rock? Yo prefiero decir que simplemente hacen canciones, todos ellos a su manera y todos con gran talento. Sidecars, 84 y Almas Mudas fueron los tres grupos que llenaron de canciones la primera edición del Tin Man Fest. 


Almas Mudas fueron los encargados de la difícil tarea de abrir la noche y supieron calentar al público y hacerlos bailar a pesar de que no eran más que las ocho de la tarde de un sábado que acababa de comenzar. Los zaragozanos, de los que hace pocas semanas hablamos en este blog, vienen de hacer una gira junto a Leiva y de abrir el último show de Pereza en Madrid: ventajas de compartir oficina de management. Una banda con mucho que decir, con muchos años a sus espaldas peleándose un hueco y con un primer disco que sorprenderá a propios y extraños. No les dejéis pasar, se colarán hasta la cocina.


Con la sala totalmente metida en la fiesta llegaron 84. Ellos fueron la principal causa de que yo me planteara ir a este festival pues son uno de los grupos que desde la primera escucha sentí muy mio y que hace ya casi tres años que me acompaña con sus canciones. A Mon, Beris y Jaime les acompañaban, como en las grandes ocasiones, Mauro Mietta a los teclados y Chema Moreno al bajo, además de Alex Riquelme –ex batería de Preciados- que desde hace unas semanas es el batería de la formación en directo de la banda. Juntos suenan como un cañón y dejan claro que a día de hoy son unos de los mejores artistas jóvenes de nuestro país. Inyección de alegría y actitud, en directo suenan como un tiro y nada podrá pararlos. Era la primera vez que les veía 'en casa', en un concierto a lo grande y solo me sirvió para darme cuenta de que estamos ante algo muy potente y que a mí me toca de forma especial. 84 se despedían de los conciertos en Madrid por unos meses, para dedicarse a componer y también para dejar con ganas a la ciudad. Seguro que después del verano vendrán con ganas y nuevos proyectos.



Sidecars fueron los últimos en actuar ya que eran los ‘cabeza de cartel’ de la noche. Para ellos era una fecha especial pues con este concierto ponían punto y final a la gira ‘Cremalleras’ que a punto estaba de cumplir los dos años, para encerrarse a grabar el que será el tercer álbum de la banda. Hacía ya tiempo que no tocaban juntos, recordemos que Juancho está de gira con Leiva como guitarrista. El directo de los madrileños nunca defrauda y siempre te hace venirte arriba con sus canciones hablando de chicas, rocanrol y bares. Ellos pusieron el puntito canalla a la noche en Cats.

En definitiva, una noche para disfrutar de tres grupos que se están dejando la piel en sus canciones y que terminaron todos juntos cantando el ‘Mueve tus caderas’ de Burning encima del escenario. Quizá eso lo resuma todo, unos cuantos chavales de menos de treinta años cantando una de los Burning. No creo que haya nada más bonito. Y si lo hay no me interesa.

Enhorabuena a los organizadores del Tin Man, que sean muchas más noches soñando como la vivida el sábado. Gracias.


Sin más… me despido, besos, saludos, abrazos, desvaríos varios y… tú


lunes, 18 de junio de 2012

Paul McCartney en Gijón: 25 de mayo de 2004


Queda muy cool, sobre todo cuando es verdad, decir que en tu casa tus padres escuchaban a determinados grupos cuando eras niño. En mi casa toda la vida se ha escuchado música que, contándolo a día de hoy, no queda tan bien como aquellos que mamaron a los Beatles, los Stones o Joaquín Sabina desde bien niños. Yo escuché a Julio Iglesias, a Raphael, a Rocío Jurado y a miles de cantantes italianos desde bien pequeño y, aunque a día de hoy ninguno me diga nada, agradezco el haber crecido con música tanto en coche como en los viajes a Galicia todos los veranos. Aun así, mi padre siempre ha sabido apreciar la buena música y, aunque no tuviéramos sus discos en casa, cuando el ayuntamiento de Gijón sacó a la venta las entradas para el concierto de Paul McCartney el 25 de mayo del año 2004 mi padre nos compró a mi madre, a él y a mí entradas para ir a verle. 45 euros cada entrada, más de 20.000 de las antiguas pesetas, se pagaron aquel primer día por el miedo a quedarnos sin ellas, y eso que estamos hablando de hace más de ocho años, por lo que era un concierto extremadamente caro.

Puede que fuera por eso, por el hecho de que fueran tan caras, o por que sé yo, pero cuando la fecha del concierto se aproximaba el ayuntamiento y una compañía telefónica empezaron a repartir entradas de forma gratuita. Las entradas no se habían vendido de la forma que todos esperaban y el Estadio de El Molinón iba a quedar muy vacío y había que ‘rellenarlo’. Allí me fui yo, con mi entradita pagada, a hacer cola yo solo durante varias horas. 16 añitos –fiera- y lo único que quería era ponerme bien cerquita del escenario para ver todo aquello lo mejor posible. Sin duda fue uno de los mejores conciertos de mi vida, con un gran peso del repertorio de Beatles en el setlist del concierto, con la gente –al menos la de las primeras filas- totalmente entregadas a las canciones de ese hombre que si seguía girando era porque le apetecía seguir haciendo música, no por otra cosa, pues dinero como bien podéis suponer no creo que le falte. Salté, me divertí, y cuando miraba hacia atrás veía treinta y cinco mil almas detrás de mí escuchando la música de Sir Paul McCartney. Si aquellas tres horas de concierto no fueron magia que alguien me explique qué es la magia.


Fue gracias a ese concierto que comencé a escuchar a The Beatles, no tuve que esperar a que Leiva dijera que molaban ni, como ya dije antes, tampoco tuve la suerte de que alguien me los pusiera en casa. Aun a día de hoy pienso en lo afortunado que fui -¡He visto a un Beatle en directo!- pudiendo ir a aquel concierto y lo guardo como una de mis joyitas, uno de esos días que no se borrarán de mi cabeza nunca. Hoy McCartney cumple 70 años y a mí no se me ocurrió mejor homenaje que hablar de aquella noche de hace más de ocho años. Seguro que los que estuvieron allí dando calor a aquella noche del mayo gijonés la recuerdan con el mismo cariño que yo.


Sin más… me despido, besos, saludos, abrazos, desvaríos varios y… topicazo

lunes, 11 de junio de 2012

Los discos de mi vida: 'Emepetreses' de Pablo Moro



Me gustaba Melendi. No creo que se algo de lo que haya que sentirse avergonzado, de hecho de lo único que hay que sentirse avergonzado en lo relativo a música es de que aquellos que niegan de donde vienen. Y yo, entre otras muchas cosas, vengo de muchos años de escuchar la música del asturiano. Pero de eso hablaremos otro día. Si de algo me ha servido escuchar a Melendi es para conocer a Pablo Moro, igual que a muchos otros, por haber compartido estos discografica durante sus primeros años de carrera –ya ninguno de los dos está en Carlito, de hecho no sé ni siquiera si existe- y porque Melendi colaboraba en el primer disco de Pablo, ‘Emepetreses’, que es el primer ‘disco de mi vida’ del que voy a hablar aquí.

En el año 2005 yo acababa de terminar el bachillerato y me había embarcado en una carrera que ni me gustaba ni me apetecía hacer, por eso terminé dejándola. Justo cuando empecé esa carrera me acompaña ese disco de Pablo, el primero, que aparece aquí no por ser el mejor –ese es Smoking Point- sino por ser el que dio el pistoletazo de salida a todo. Fue uno de esos discos que compras a ciegas, simplemente porque la intuición te dice que ahí puede haber algo grande, y así fue. Su forma de contar las cosas, esa sencillez y a la vez esa brillantez a la hora de describir, en un disco que aunque esté fatalmente producido tiene la magia y la inocencia del primer disco, lo difícil habría sido empezar escribiendo un ‘Física y química’. Ese disco me llevó a todos los puntos de la geografía asturiana donde tuvieron a bien dejar que Pablo tocase sus canciones: con banda, en trío acústico, dúo acústico o él solo con la guitarra, todas eran buenas excusas para hacer unos kilómetros –por aquel entonces siempre dependiendo de alguien que me llevara- y disfrutar de esos momento de desconexión en una época de mi vida que más que por buena la recuerdo por intensa.


Pero lo que más contento me pone, casi siete años después de la publicación de ‘Emepetreses’ y con el cuarto disco ya cociéndose, es todo lo que ha venido después: dos discos como dos soles –el ya citado Smoking Point y Pequeños Placeres Domésticos- con sus correspondientes giras, dos años trabajando en su oficina de Management –que llegarán a su fin dentro de pocos días- y, sobre todo, la amistad que he labrado con Pablo. Nunca se me olvidará la primera vez que le vi en directo, taloneando a Melendi en un abarrotado San Lázaro en Oviedo, o la primera firma de discos en Las Salesas de Oviedo. Tampoco los conciertos en los que he formado parte del engranaje de los mismos, ni la ilusión que me hizo la vez que llenó el teatro Filarmónica de Oviedo. Ojalá Pablo tenga suerte, y las musas sigan de su lado para regalar buenas canciones que la gente haga suyas y le lleven a donde se merece estar. Trabajo, trabajo y trabajo. Yo vuelvo a verlo desde la barrera, que a veces se ve todo mejor.

Si pienso en las diez canciones de ‘Emepetreses’ no tardo en acordarme de la que aun a día de hoy sigue siendo uno de mis temas favoritos del repertorio de Pablo. Si alguien me pregunta por ‘Emepetreses’, yo le digo ‘Bagatelas’.


Sin más... me despido, besos, saludos, abrazos, desvaríos varios y… una balada dedicada

lunes, 28 de mayo de 2012

Supersubmarina crece con 'Santacruz'


 

Hace unos tres años que escuché por primera vez las canciones de Supersubmarina. Estaban empezando a aflorar en el ambiente indie, sonaban en Sol Música… Pero a mi no me terminaban de convencer. Muchas veces me pasa, con este tipo de grupos que parece que te tienen que gustar si o si, que no acabo de encontrarles esa magia que algunos les encuentran. Cuestión de gustos, supongo.

Poco después salió ‘Electroviral’, debut oficial de la banda, donde ya con un sonido más pulido y una producción más certera se hicieron un nombre y, sobre todo, dos años de conciertos por todo lo largo y ancho de la geografía española. Me gusta ‘Electroviral’, pero yo no entendía ese fervor desmesurado por las canciones de los jiennenses. Para mí eran la mayor parte de las veces demasiado crípticas, no me terminaban de enganchar. Aun así, me parece que ‘Electroviral’ es uno de los mejores discos de 2010. Cuestión de gustos, supongo, una vez más.

El pasado martes salía a la venta ‘Santacruz’, segundo largo de la banda, lo que todos los críticos musicales llamarán ‘su prueba de fuego’, ‘la convalidación definitiva’, ‘el afianzarse en el panorama musical’… Para mí no es nada de eso, ‘Santacruz’ era mi confianza depositada en una banda que, con grandes canciones, aun tenía mucho que decir y demostrar. Y vaya si lo ha hecho… Hacia meses que no me enganchaba así a un nuevo disco –obviemos el tema de Leiva por ser una de mis referencias desde hace mucho tiempo- y gracias a él, empiezo a entender ese fervor popular y a considerarme parte de él. Lo nuevo de Supersubmarina suena grande desde la primera escucha, aprovechando los puntos fuertes que de atisbaban en ‘Electroviral’ pero explorando nuevos caminos, haciendo verdaderas canciones de estadio que, de estar hechas por un artista extranjero, pasarían rápidamente a ser clásicos y a vender cinco mil entradas por concierto.


El disco comienza con una declaración de intenciones de por donde van a ir los tiros: ‘Canción de guerra’ suena épica, con coros emocionantes que se repetirán a lo largo del disco, no teniendo nada que envidiar a Coldplay o Muse a la hora de hacer rock épico. Ese es el espíritu que se respira durante todo el disco, un disco que no da tregua, que vuela certero en las once canciones que lo forman. Tony Doogan ha producido este disco con acierto, orientando a la banda hacia este sonido  –productor del último disco de Russian Red, ‘Fuerteventura’- donde destacan por diferentes las más íntimas ‘Para dormir cuando no estés’ o el clásico instantáneo ‘De las dudas infinitas’, donde realmente las letras de Supersubmarina se muestran abiertas y accesibles, cantándole a la verdad más universal que existe. ‘Tecnicolor’, otro giro de tuerca, esta vez hacia la música más bailable, acompañado por un juguetón hammond u ‘Hogueras’ que también sigue esa estela. El resto de canciones confían en estribillos de puño en alto, coros para acompañar emocionado… No es difícil imaginar a estos veinteañeros acompañados por grandes multitudes cantando emocionadas ‘Cometas’, ‘Hermética’ o ‘Santacruz’… Esto es solo el principio, este es el primer gran disco de Supersubmarina. Y aunque me parezca lo mejor que se ha hecho en esta primera mitad del año, sé que aun queda mucho por crecer. La suerte que tenemos es que son jóvenes, tienen ganas y nadie los va a parar.

Si me tengo que quedar con una, creo que esta sería ‘De las dudas infinitas’, simplemente por el hecho de que ha sido la que primero ha conseguido emocionarme, en una primera escucha, y eso es meritorio.


Sin más... me despido, besos, saludos, abrazos, desvaríos varios y… coche

domingo, 27 de mayo de 2012

Pequeño, ¡Qué grande has llegado a ser!



‘Si algo se acaba es para dejar paso a que empiecen cosas nuevas’ fue una de las frases más repetidas este pasado viernes en Cádiz. Muchos lo decíamos en alto para terminar de creérnoslo, todos los que hemos formado parte de esto de una manera u otra estábamos emocionados. Dani Martín ponía punto final –a excepción del broche final el próximo sábado en el estadio Vicente Calderón de Madrid, junto a Estopa, Alejandro Sanz y David Bisbal- a su primera aventura en solitario que, como muchos sabréis, lleva por nombre ‘Pequeño’.

El 20 de noviembre de 2010 fue el primer concierto de esta gira, pero desde muchos meses antes se empezó a gestar esta idea de hacer y compartir canciones al margen de ECDL. Recuerdo desde los primeros meses mi ilusión por las primeras noticias, el conocimiento de las primeras certezas y el, por fin, ver el disco en todas las tiendas de este país. La gira que me ha llevado de punta a punta de este país, desde Coruña a Palma de Mallorca, desdeCádiz a Logroño. Cualquier excusa ha valido para hacer las maletas y planear unos días fuera de casa, aprovechando la suerte de tener algo tan bonito a lo que recurrir y, además, poder compartirlo con tanta gente. Nada tendría tanto sentido sin toda la gente que ha formado este mundo aparte al que llamamos ‘gira’,gracias a María, Carlos, Basilio, Nitrato, Piña, Akimoto, Josito, Iván, Caco, Michel, Quique, Bori… que son los que la mayor parte de la gente no conoce y que cuando todos estamos pasándolo bien ellos lo están pasando igual o mejor pero además están haciendo que todo funcione. También a aquellos que comparten escenario con las canciones, que son las autenticas protagonistas de todo esto, los que hemos acertado a llamar ‘Los valientes de la pandilla’, porque son todos aquellos que han dejado su piel y su corazón en cada concierto de los que han estado, los que ‘son de verdad’ como dice la canción, los que te muestran su mejor sonrisa cuando te ven y te dan un abrazo sentido cuando te vas: Juanjo Melero, que ha puesto su corazón desde el día que llegó, ejemplo de humildad y bondad; Matías Eisen, que al igual que Juanjo se creyó esto como suyo aunque llegase de repente, siempre calmado, siempre amable; Carlos Gamón, que ya sabíaque estas canciones iban a hacer historia desde el minuto cero; Paco Salazar,que llegó el último y en solo ocho conciertos ha demostrado que es ‘uno de losbuenos’, uno de los que merece la pena tener cerca porque irradia cosas buenas; Cris Méndez, que sorpresa más agradable, qué talento y, sobre todo, que bonita la forma de ver la vida que tienes, seguro que pronto hablaré aquí de tus canciones; Iñaki García, el segundo de abordo, el que ha sabido canalizar toda la energía y el amor que Dani tenía por sus canciones y llevarlas a buen puerto, eres el culpable de muchas cosas buenas y yo me alegro tanto de haberte conocido de verdad; Dani, el que se ha arrancado el corazón, lo ha puesto encima de la mesa y lo ha convertido en un disco y una gira de 99+1 conciertos que, al menos en mí, ha dejado un recuerdo imborrable por la felicidad constante que me ha producido. ¿Qué te voy a decir que no te haya dicho ya? Queme he sentido parte de esto… y que poco más puedo añadir. Gracias también a todas las personas que me han acompañado en estos dos años, a los que se han quedado por el camino y a los que estarán cuando todo nazca de nuevo. Para bien o para mal, nada de esto habría sido igual sin vosotros. Gracias también a la persona que ha hecho posible que yo haya pasado estos dos años recorriendo España, tiene nombre y apellidos.

Fotografía: Nahuel Lerena

Ahora no hay fechas en el horizonte, al menos que incluyan conciertos, solo la resaca emocional de casi dos años llenos de alegrías,alguna pena y, sobre todo, de recuerdos que llevaremos con nosotros siempre,eso no nos los va a quitar nadie. Pasarán muchos años y, cuando echemos la vista atrás hacia este periodo no nos quedará más remedio que dibujar en nuestras bocas una sonrisa. Hemos creado un cimiento bonito, dejémoslo reposar y, cuando menos lo pensemos, estaremos construyendo más cosas. Los periodos de ‘descanso’vienen bien a todos, aunque a veces la alegría haga pensar que podríamos estar años y años viviendo lo mismo.

‘Si algo se acaba es para dejar paso a que empiecen cosas nuevas’, lo sé, lo he comprendido. Pasará un tiempo y diremos: ‘Ya estamos de nuevo en otra aventura’. Yo estoy seguro de que estaré ahí, lo he prometido, y yo nunca falto a mi palabra. Y si de algo estoy seguro es de que será mucho mejor que estos dos años. ¿Difícil? Si. ¿Imposible? Imposible no hay nada y la vida está para soñar e ir cumpliendo sueños. Gracias a todos los que habéis soñado conmigo y hecho mis sueños realidad. Gracias Dani, eres el número uno y siempre lo serás, aquí tienes mi ilusión.


Todo empezó con esta canción. Se llama ’16 añitos’. Hoy nos despedimos con ella. El videoclip lo ha hecho un genio que se llama Nahuel Lerena.


Sin más… me despido, besos, saludos, abrazos, desvaríos varios y… una palabra que devuelva la emoción