jueves, 29 de septiembre de 2011

Crónica de una muerte anunciada



Hablar de lo que hoy nos atañe es lo más difícil y menos amable con lo que he tenido que lidiar en la corta vida de este blog. Es cierto que en algo menos de dos meses no han pasado grandes cosas en el mundo de la música, pero la relevancia de este tema sería igual de importante aunque llevase publicando entradas desde los cinco años.

Hoy, en medio de un viaje en autobús a Oviedo, me encontraba mediante Twitter con la triste noticia de que Pereza van a tomar, al menos por un tiempo, caminos separados y van a grabar sendos discos en solitario (aquí podéis leer el comunicado oficial de la banda: http://www.pereza.info/es/news/hola-perezoss-del-mundo). Siendo sincero, y creo que es un sentimiento compartido, no es algo que a nadie coja por sorpresa. Pereza se caracteriza, sobre todo en los últimos álbumes, por una diferencia abismal (ahí ya la opinión de cada uno jugará un papel muy importante) entre las composiciones ofrecidas por Rubén y Leiva, al margen de gustos y opiniones, es una diferencia notable en cuanto a forma de componer y cantar. Ahora se abre la veda de las elucubraciones, de lo que es, podría ser, será… No es nada que nos coja por sorpresa a aquellos que ya hemos vivido la separación de algún grupo que nos importaba. Hoy no vamos a entrar en gustos personales, hoy solo me apetece recordar lo que son para mi Pereza.




Pereza es una de las bandas claves en mi educación musical. A ellos les debo que a día de hoy escuche a gente como Quique González, Deluxe, Sidonie, determinados cantantes de música americana… Ya solo por eso se merecen pasar al Olimpo de los inolvidables. Para muchos de vosotros incluso os habrán acercado a los Stones o a los Beatles, ya que por edad quizás ese primer contacto os llego a través de referencias del grupo.

Sería imposible reunir aquí, en una entrada de blog, todos los recuerdos que van atados a Pereza. El primer recuerdo que tengo es saltando como locos, en la discoteca Oasis de Gijón, al son de ‘Pienso en aquella tarde’. También recuerdo la ilusión que me hizo escuchar la versión con David Summers y Dani Martin de ese mismo tema. Lo enganchado que estuve durante un tiempo a ‘En donde estés’. También recuerdo con muchísimo cariño ‘Animales’, primer disco de Pereza que me compré el día que salió en aquel abril de 2005 que ahora se me antoja tan lejano. Más tarde llego ‘Los amigos de los animales’, referencia clave en mi colección de discos porque como ya he dicho antes ese disco me acerca cantantes que hasta entonces solo conocía por el nombre y que desde aquella son cruciales, al margen de los nombrados antes también aparecían Coque Malla (aunque yo conozca, por otro lado, al mayor fan de Coque de todos los tiempos), los Burning (¿Quién me iba a decir a mi que iba a trabajar en la oficina de management de los madrileños?... Además escuchando ese disco también recuerdo unas clases de conducción impartidas por alguien de la familia. Mi primera vez con Pereza en directo, con Lori Meyers y M Clan en 2005, con varios intentos frustrados de verles (entre ellas el concierto que coincidía con mi acto de graduación). La espera enfermiza de ‘Aproximaciones’ y lo loco que me volvió ese disco, me hizo ver las cosas de otra manera, incluidos los especiales conciertos de principio de gira. Y por último la espera de ‘Aviones’, el disco con mejores temas y a la vez mas irregular de la carrera de Pereza.



La mayoría de los que leéis esto conoceréis y os gustara Pereza. Seguramente hasta sea un grupo muy importante para vosotros. Para mi sin duda es uno de esos nombres clave, de los que están en mi estantería especial (ya he hablado de esa estantería alguna vez aquí) y en la que ahora ya no hay ningún grupo en activo (El adiós a El Canto del Loco también es culpable de esto). Puede que esto solo sea un hasta ahora, de hecho anuncian conciertos juntos, pero a mí me parece la crónica de una muerte anunciada, si no es hoy será mañana pero creo que Rubén y Leiva acabaran tomando caminos diferentes, como ya están haciendo. Cuando ‘El canto’ dijo hasta luego, un trocito de mi se fue con ellos, pero sabía que lo que me iba a encontrar me iba a llenar tanto o más que lo que me había acompañado diez años. Con Pereza no tengo esa misma sensación. Aunque Rubén no sea santo de mi devoción me gustaba el contraste con Leiva, al margen de que le considero un gran guitarrista. Quizás Rubén sea más terrenal y Leiva el soñador, pero a mí me gustaba verlos como dos amigos que se divertían haciendo música juntos. Y esta vez sí que me gustaría que esta noticia nunca hubiese existido, y que llegara 2012 con un nuevo disco de los flacos debajo del brazo.

Mientras tanto, aquí seguiremos prestando atención a las canciones, que es a lo que se reduce al final la vida, y estando muy cerca de estos dos chavales de barrio que tantas alegrías nos han dado. De hecho estoy seguro de que los dos juntos aun nos reservan un último baile…



Sin más… me despido, besos, saludos, abrazos, desvaríos varios y… vale

2 comentarios:

  1. Sin palabras.. me a impactado esta noticia demasiado, me ha hecho recordar el adiós de ecdl puff.. cual será el siguiente grupo? enfin...

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  2. "Sería imposible reunir aquí, en una entrada de blog, todos los recuerdos que van atados a Pereza."
    Me he emocionado, no creo que haga falta decir más.

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